La Policía Nacional del Ecuador en Azuay informó que, mediante el operativo denominado “Cero Impunidad 8577”, desarticuló una red de microtráfico de drogas que operaba en el centro de Cuenca.
Durante varios días, agentes encubiertos realizaron labores de seguimiento e inteligencia que permitieron ubicar a los sospechosos en el sector de Barrial Blanco. Tras una redada, detuvieron a dos implicados en el expendio de sustancias sujetas a fiscalización.
Los aprehendidos fueron identificados como Carlos E., de nacionalidad ecuatoriana y 36 años, quien no registra antecedentes judiciales; y Jessica C., de 33 años, quien tampoco tiene historial judicial.
Entre los indicios incautados constan 26 gramos de cocaína, 55 gramos de marihuana, dinero en efectivo y dos teléfonos celulares. Todo fue ingresado bajo cadena de custodia para las respectivas investigaciones.
De acuerdo con el Código Orgánico Integral Penal (COIP), el delito de tráfico de drogas se sanciona con penas privativas de libertad que van desde uno hasta trece años, dependiendo de la escala y agravantes.
Si las sustancias estupefacientes o psicotrópicas, o preparados que las contengan, se ofertan, venden o entregan a niñas, niños o adolescentes, se aplicará el máximo de la pena, incrementada en un tercio.
Extorsionadores
La Policía Nacional también informó que la Unidad Nacional Antisecuestros y Extorsión (UNASE), a través del operativo “Libertad 324”, capturó a presuntos implicados en el delito de extorsión en Cuenca.
Según el informe policial, los sospechosos enviaban amenazas por WhatsApp a una víctima, a quien exigían 1.000 dólares a cambio de no atentar contra su vida y la de sus empleados.
Los detenidos fueron identificados como Jordan E., ecuatoriano de 31 años, y Henry N., de 39 años. Como evidencias se encontraron comprobantes de pago y tres teléfonos celulares.
En otro operativo, agentes policiales capturaron a dos mujeres sospechosas de extorsión en el sector de Totoracocha, también en Cuenca. La intervención se hizo mediante la UNASE en el operativo “Libertad E-333”.
La víctima recibía amenazas por WhatsApp de supuestos integrantes de un grupo delictivo, quienes exigían dinero a cambio de no atentar contra su vida ni la de sus familiares. Bajo presión, realizó varios depósitos.
Como evidencias, la Policía recabó comprobantes de transferencias y teléfonos celulares, que fueron ingresados bajo cadena de custodia para las investigaciones que lleva la Fiscalía del Azuay.
Las autoridades exhortan a la ciudadanía a denunciar de forma oportuna cualquier intento de extorsión, con el fin de activar protocolos de protección y evitar que estas prácticas delictivas se expandan en la comunidad.
Desde la Policía Nacional se recalca que las denuncias son fundamentales para identificar a los responsables, desarticular estructuras delictivas y fortalecer la seguridad ciudadana, garantizando además la reserva de la identidad del denunciante.
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