Universidad de Cuenca valida uso de satélites para medir la calidad del aire

La Universidad de Cuenca comprobó que las mediciones de contaminación atmosférica obtenidas por satélite mantienen una alta correlación con los registros de las estaciones terrestres instaladas en Cuenca y Quito.

El resultado abre la posibilidad de que ciudades con recursos limitados accedan a información sobre la calidad del aire sin depender de costosas redes de monitoreo.

Danilo Mejía, responsable del proyecto, explicó que la investigación, denominada “Uso de sensores de bajo costo para desarrollar herramientas en la gestión de la calidad del aire de la ciudad de Cuenca”, surgió ante el costo de los equipos especializados para medir contaminantes atmosféricos.

«Lamentablemente son costosos. Es casi improbable que todos los municipios y ciudades del Ecuador puedan tener una red de monitoreo», aseguró.

El Vicerrectorado de Investigación de la Universidad de Cuenca publicó en mayo el proyecto dirigido por Carlos Matovelle. Julio Mejía se desempeñó como responsable y Diana Macancela participó como investigadora asociada.

Redes de monitoreo

Quito y Cuenca disponen de redes de monitoreo con varios años de funcionamiento. Esa infraestructura permitió comparar las mediciones realizadas desde tierra con los datos captados por satélites que orbitan el planeta y cuentan con sensores capaces de detectar gases y partículas contaminantes.

Estos instrumentos registran concentraciones de ozono, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre y material particulado, compuestos asociados principalmente a la combustión de combustibles fósiles, el tránsito y algunos procesos industriales.

Durante años existió cautela frente al uso de información satelital para la gestión ambiental.

Una parte de la comunidad científica y de las autoridades consideraba que las mediciones obtenidas desde el espacio carecían de la precisión suficiente para respaldar decisiones públicas.

La investigación buscó responder precisamente a esa duda. Los investigadores compararon los registros de las estaciones terrestres con las mediciones satelitales correspondientes a los mismos días.

Aplicaron métodos estadísticos para evaluar la relación entre ambas fuentes de información.

«Si tenía una alta concentración con el equipo en tierra, también tenía una alta concentración con la imagen satelital», señala Mejía.

Los análisis mostraron una relación cercana al 98 %, de acuerdo con los resultados presentados por el equipo investigador.

Aunque cada sistema emplea métodos distintos para medir la atmósfera, ambos reflejaron las mismas tendencias en el comportamiento de los contaminantes.

Ese hallazgo respalda el uso de información satelital como herramienta para ampliar el monitoreo ambiental en ciudades que carecen de estaciones propias.

Cómo se puede aplicar este resultado

El aporte del estudio trasciende la validación técnica de una tecnología. Su aplicación permitiría elaborar mapas de contaminación, identificar sectores con mayores concentraciones de gases y dar seguimiento a la evolución de la calidad del aire con una inversión menor a la requerida por las redes tradicionales.

La información puede servir para evaluar el impacto del tránsito, orientar la planificación urbana, analizar la ubicación de nuevas áreas verdes y respaldar políticas de salud pública cuando aumenten las concentraciones de contaminantes.

«Los resultados pueden ser utilizados por los tomadores de decisiones para para orientar políticas de tránsito, planificación urbana y salud», afirma Mejía.

El proyecto también plantea una posibilidad para ciudades pequeñas que hoy carecen de monitoreo permanente.

«El proyecto no es para el beneficio de una ciudad. Es para municipios o ciudades pequeñas que no tienen el recurso económico para armar una red, pero pueden usar otras metodologías para monitorear», indica.

La investigación parte de un contexto global. El aumento de gases de efecto invernadero desde la Revolución Industrial modificó la composición de la atmósfera y elevó los niveles de contaminación en distintas regiones del planeta. (I)

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Patricia Naula Herembás

Patricia Naula Herembás

Licenciada en Comunicación Social con experiencia en medios tradicionales y digitales. Hace coberturas y redacción de temáticas de emprendimiento, empresarial, sociedad e interculturalidad.