En la recta final de la temporada, la exigencia del calendario y la alta intensidad de los partidos colocan la lupa sobre el rendimiento físico de los planteles. De cara al próximo compromiso frente a Orense en el estadio Alejandro Serrano Aguilar, uno de los aspectos neurálgicos para el cuerpo técnico del Deportivo Cuenca pasa por la gestión de cargas. Además, influye el desgaste acumulado en la zona medular.
El doble pivote conformado por Édison Vega y Mateo Maccari ha sostenido gran parte del peso táctico y la recuperación de balones en el esquema del Expreso Austral. La experiencia, el despliegue y el liderazgo de Vega en la marca, combinados con el trabajo de equilibrio y distribución de Maccari, han sido pilares en la estructura del equipo a lo largo del torneo. No obstante, la seguidilla de encuentros y la fricción propia de los duelos decisivos generan un desgaste físico considerable. Por eso, esto exige una lectura fina sobre la dosificación de minutos.
Ante este panorama, el banquillo de suplentes se convierte en un recurso estratégico fundamental para oxigenar el mediocampo sin alterar el orden táctico. Futbolistas como Jeremy Chacón aportan criterio en la distribución y pausa cuando el partido requiere temporización. Además, otras variantes en la plantilla permiten refrescar las líneas de presión en los tramos finales. Este periodo suele definirse por detalles físicos.
Reto para Deportivo Cuenca
El duelo ante Orense planteará un reto complejo en la zona de volantes, donde el rival suele disputar la posesión y poblar el sector central. Por tanto, la clave para el conjunto morlaco radicará en la precisión de las primeras líneas de presión. Además, será importante la correcta sincronización de los relevos en el mediocampo. Así, se debe evitar que el equipo pierda orden en las transiciones defensa-ataque.
Mantener la intensidad y administrar el esfuerzo físico durante los noventa minutos serán factores determinantes para buscar sumar en condición de local y acercase al objetivo de salvar la categoría. Por su parte, equipos como el Técnico Universitario, Delfín y Manta son los que actualmente están el peligro de bajar a la Serie B del fútbol ecuatoriano. (D)
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