Tragedia en Zamora Chinchipe

Tragedia en Zamora Chinchipe

El aluvión ocurrido el viernes anterior en la parroquia Guadalupe, provincia de Zamora Chinchipe, deja un saldo trágico: 9 personas fallecidas, 38 heridos y 10 personas desaparecidas, entre estas, la gobernadora Ivonne Panchi.

Estas cifras no son definitivas. Se añaden los daños causados a viviendas, vehículos, zonas inundadas; otras, cubiertas por lodo. 

Numerosas familias, no solo sufren por la muerte o desaparición de sus seres queridos, también por las afectaciones a sus bienes.

El desbordamiento del río Zamora; igual de quebradas, que son sus afluentes, causó la tragedia.

Las instituciones estatales, lideradas por la Secretaría de Gestión de Riesgos, están en el lugar de los hechos para cumplir con su deber, en especial, para buscar a los desaparecidos y asistir a los damnificados.

Mientras pasan las horas y no se los encuentra, crece la desesperación, no así la resignación.

La naturaleza es imprevisible, y por serla, en cualquier momento pueden producirse fenómenos como el que ahora soporta la hermana provincia austral.

Fotografías y videos revelan la magnitud del desastre; también los relacionadas a las tareas de rescate, atención y limpieza de escombros.

Según reportes de prensa, la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom) también hará su trabajo para verificar si en la zona, en especial en ríos y quebradas, hay minería ilegal.

Operativos liderados por esa entidad, con apoyo del Ejército y de Fiscalía, no precisamente en el sector donde ocurrió el aluvión, han demostrado que en Zamora Chinchipe la minería ilegal hace de las suyas.

Nada escaparía, entonces, que zonas adyacentes a la parroquia Guadalupe, por donde fluyen ríos y quebradas, no sean territorios de mineros ilegales, para los cuales, a fin de saciar su sed de oro, nada les importa afectar el curso de los afluentes, erosionar sus riveras, contaminar sus aguas; es decir, depredar la naturaleza. 

REM

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REDACCION EL MERCURIO