Aunque el calendario actualizado del Consejo Nacional Electoral establece que la campaña para las elecciones seccionales se desarrollará entre el 12 y el 26 de noviembre, los discursos, anuncios y ofrecimientos propios de esa etapa ya comenzaron a circular. La campaña formal todavía no se inicia, pero la campaña permanente ahora incluye decisiones de gobierno como recursos de posicionamiento electoral.
El presidente Daniel Noboa aprovechó una entrevista radial para hablar sobre la construcción del quinto puente en Guayaquil, el Museo Nacional, la ampliación del Metro de Quito hacia Calderón y un “preacuerdo con una candidata a la alcaldía de Quito” para levantar o remodelar el Estadio Olímpico Atahualpa.
Giovanna Ubidia, precandidata de ADN a la Alcaldía de Quito compartió en sus redes personales slogan y promesa a tono con el anuncio del presidente Noboa. Así, una eventual obra pública dejó de presentarse únicamente como una política de Estado y comenzó a operar como promesa condicionada al resultado de las urnas. El anuncio resulta todavía más delicado porque no se conocen estudios definitivos, presupuesto, cronograma, modelo de financiamiento ni documentos que sustenten el supuesto preacuerdo.
Corresponde al Consejo Nacional Electoral y al Tribunal Contencioso Electoral observar con atención estos episodios, especialmente cuando intervienen autoridades que disponen de recursos, exposición mediática y ventajas institucionales que los demás competidores no poseen. Pero también corresponde a la ciudadanía distinguir entre una política pública debidamente planificada y una promesa presentada para producir adhesión electoral. La experiencia demuestra que las advertencias posteriores sirven de poco cuando la promoción anticipada ya cumplió su propósito. La campaña oficial comenzará en noviembre; el reparto de promesas, sin embargo, ya empezó.






