El radical cambio en la política de seguridad

Hasta el 11 de septiembre de 2001, la política de seguridad nacional de Estados Unidos se había centrado en prepararse para las guerras tradicionales; pero, tras ser atacado por primera vez en su territorio continental y por personas apenas armadas con cuchillos, tomó la decisión encaminar sus esfuerzos al combate de las células terroristas en las que se habían formado los atacantes.

Carlos Estarellas, quien el 11-S se desempeñaba como secretario de Relaciones Exteriores del Ecuador, recuerda cómo este combate al terrorismo, que se convirtió en la nueva política de estado para EE. UU., surgió como una respuesta al pueblo estadounidense, que exigía justicia ante lo sucedido.

“Con esta nueva política, Estados Unidos tuvo varios éxitos, les cortó el financiamiento a los terroristas, con la eliminación de las cuentas cifradas; capturó a Osama Bin Laden, quien orquestó el ataque; pero, también tuvo fracasos, en Iráq y Afganistán”, señaló el experto.

Justificado

Si bien considera que el 11-S fue repudiable, Lautaro Pozo, exviceministro del Ecuador, señaló que las acciones que emprendió posteriormente Estados Unidos, justificadas por el combate al terrorismo, también fueron criticadas por la comunidad internacional.

“La lucha global contra el terrorismo pasó a ser el elemento central de la política exterior de ese país y en los hechos consistió en atacar países y organizaciones, prescindiendo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, es decir, de modo unilateral y sin respetar el Derecho Internacional”, señaló Pozo.

En medio de ese combate al terrorismo, EE. UU. invadió Irak, bajo la “falsa premisa” de que poseía armas de destrucción masiva, las cuales no se encontraron. El diplomático recuerda que, cuando la estrategia fue descubierta despertó el rechazo del mundo entero, pero, las acciones ya se habían cumplido y este país quedó debastado.

Prevención

Mientras antes del 11-S la estrategia de seguridad de EE. UU. se había centrado en disuadir y responder; tras los ataques del 11-S esto cambió y decidió adoptar la “guerra preventiva”, imitando a Israel; esto, para Paco Moncayo, experto en seguridad, fue el cambio más importante tras los ataques terroristas.

“La doctrina cambió, ahora Estados Unidos se centra en la guerra preventiva, es decir, atacar primero y apenas se tenga evidencia de que va a ser atacado”, afirmó Moncayo.

Para Mario Pazmiño, experto en Inteligencia, lo sucedido el 11-S le hizo entender a EE. UU. que sus sistemas de Inteligencia no eran infalibles y que no estaban preparados para enfrentar una guerra híbrida, como la que tocó vivir.

“Estaban acostumbrados a las guerras convencionales, no a las manejadas por células pequeñas, pero, bien entrenadas; lo que hay que destacar es que EE. UU. se adaptó inmediatamente y lo sigue haciendo, en su momento con el combate al terrorismo y ahora al crimen organizado”, señaló Pazmiño.

Sin embargo, Estarellas considera que, mientras no se resuelva el conflicto israelí – palestino, que genera la fricción en Medio Oriente, difícilmente Estados Unidos tendrá paz, por ser aliado de Israel.

Combate a la migración irregular

Como parte de los cambios que aplicó Estados Unidos tras el 11-S, reorganizó su aparato de seguridad y en 2003 comenzó a funcionar el Department of Homeland Security, que asumió responsabilidades sobre terrorismo y protección de las fronteras, pero que, en los últimos meses ha tenido un gran protagonismo en el combate a la migración irregular.

Para garantizar el control de sus fronteras, se volvió más restrictiva la política migratoria, lo cual ha afectado a todos los ciudadanos del mundo, incluidos los ecuatorianos, que ahora enfrentan controles más estrictos y restricciones en el otorgamiento de visados, permisos de residencia, naturalizaciones, según recalcó el exvicecanciller Gonzalo Pozo.

Adicionalmente, Paco Moncayo resaltó que, producto de la “paranoia” que les generó el haber sido atacados en el interior de su territorio, Estados Unidos obligó al mundo a cambiar para siempre la forma de viajar en avión.

“Esos cambios se aplican hasta ahora y es muy difícil que vayan a retroceder, porque Estados Unidos entendió que las guerras ya no son como antes, que pueden ser atacados en cualquier momento, así que debe mantener esas seguridades, que le sirven tanto para la protección de amenazas internas, como para tener un mayor control del Estado sobre la vida de la gente”, afirmó el experto.

Antecedentes

El 11S se constituyó en el primer y único ataque que Estados Unidos ha sufrido en su territorio continental. Lo ocurrido previamente en la base aérea de Pearl Harbor, en diciembre de 1941, fue a miles de kilómetros del continente, en Hawái, cuando la Armada Imperial de Japón bombardeó el lugar.

Aeropuertos

La vulnerabilidad de los controles en los aeropuertos, que quedó comprobada en el 11-S, obligó a Estados Unidos y al mundo en general a ser más estrictos en los puntos de ingreso, limitando, ante todo, los objetos que se pueden transportar en los aviones; además, se dispuso la instalación de puertas blindadas para acceder a las cabinas.

Andrea Salazar

Andrea Salazar

Periodista multimedia especializada en temas políticos, judiciales, económicos y de migración con enfoque nacional.