Tres menores de edad fallecieron en un bombardeo el jueves 29 de agosto de 2026 en la Amazonía de Colombia contra una guerrilla, hasta ahora el ataque más letal ordenado por el nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella, según la autoridad forense.
Se trata del segundo ataque aéreo realizado por el Ejército desde que el presidente derechista asumió el poder el 7 de agosto y deja un total de diez muertos.
Nueve de los cuerpos ya fueron identificados y entre ellos tres eran menores de edad, indicó Medicina Legal en un comunicado en la noche del domingo sin especificar su edad.
«Los bandidos que durante décadas han reclutado menores para convertirlos en combatientes o en escudos humanos deben pagar por esos crímenes que violan el Derecho Humanitario», dijo en X De la Espriella el lunes a propósito de ese bombardeo.
El mandatario llegó al poder con la promesa de enfrentar sin tregua a guerrilleros y narcotraficantes con apoyo de sus aliados Estados Unidos e Israel.
«Todo mi respaldo a las operaciones militares que combaten (…) a los grupos narcoterroristas», añadió.
Según el ministerio de Defensa, dos de los menores tenían 15 años y otro, 16.
El bombardeo tuvo lugar en la madrugada del jueves en el departamento del Guaviare, en el sur del país.
Los abatidos integraban las filas de una disidencia de las FARC que rechazó firmar el histórico acuerdo de paz en 2016.
El año pasado se registraron 428 casos de reclutamiento de menores por parte de grupos armados, según la Defensoría del Pueblo.
Este año, con corte al 31 de julio, ya van 97.
De la Espriella informó el lunes sobre un tercer bombardeo en la misma zona contra otra disidencia de las FARC al mando de Iván Mordisco, el guerrillero más buscado de Colombia.
Ocho integrantes de sus filas fueron abatidos, según el presidente, y todavía no se sabe si había menores de edad.
Organizaciones defensoras de derechos humanos alertan sobre el impacto de los bombardeos en los niños víctimas de reclutamiento en zonas pobres y con mínima presencia del Estado. AFP











