El 18 de mayo del 2026 a las 05:00 concluyó el toque de queda que se aplicó por 15 días en siete provincias y cuatro cantones, cuyo objetivo era combatir la violencia en el país.
Según las cifras finales proporcionados por el Ministerio del Interior y la Policía Nacional, en el tiempo en que rigió el toque de queda se detuvo a 5.023 personas, de estas, 1.512 están relacionadas con delitos y de estas, 717 son parte de estructuras criminales; 4 supuestos delincuentes fueron fue abatidos.
Para Mario Pazmiño, experto en temas de seguridad, estas cifras demuestran la baja efectividad del toque de queda, medida que resulta populista, más que efectiva para el combate de la delincuencia.
“El toque de queda es una estrategia para generar una acción psicológica en la población, el Estado busca decirle: estamos tomando el control de ciertos espacios territoriales, pero en definitiva no es así, porque a los 15 días, cuando termina la medida, el espacio territorial donde estuvieron interviniendo nuevamente retorna a manos de la delincuencia”, afirmó el experto.
El traslado de la delincuencia
Como ya lo han señalado otros expertos, Pazmiño coincide en que medidas como el toque de queda, aunque logran la disminución de los delitos en la zona en la que se aplica, esto solo traslada a otro lugar el problema, pero, no lo elimina.
“Eso de avisar con anticipación juega en la metástasis delictiva, los GDO se desplazaron a otros sectores, el crimen organizado es el que mejor se adapta a las condiciones que impone el Estado”, puntualizó el analista.
El toque de queda se aplicó en las provincias: Sucumbíos, Santo Domingo, Santa Elena, Pichincha, Manabí, Los Ríos, Guayas, Esmeraldas, El Oro, y en los cantones: La Maná(Cotopaxi), La Troncal (Cañar), Las Naves y Echeandía (Bolívar)
Las pérdidas económicas
Para Diego Vivero, presidente de la Confederación de Restaurantes del Ecuador (Corec), las cifras que el Gobierno presentó al final del toque de queda, aunque son importantes, no justifica la aplicación de la medida, por el nivel de afectación económica al sector productivo.
Según las cifras expuestas por Vivero, los negocios que se dedican a la diversión nocturna, como gastropubs, discotecas y bares, registraron pérdidas del 80 % en sus ventas, ya que, muchos locales ni siquiera abrieron durante estos 15 días.
En cuanto al resto de negocios del sector del servicio, las ventas bajaron en promedio entre el 30 % y 40 %, pues el toque de queda les obligó a cerrar antes e incluso en las horas anteriores proporcionar solo servicio a domicilio o para llevar.
Lo más preocupante, para Vivero, es la imagen que deja el país con este tipo de medidas, pues las consecuencias son a largo plazo; por ejemplo, quienes están buscando un sitio de destino en sus vacaciones de verano, difícilmente elegirán a Ecuador, porque pueden llegar y encontrarse con un toque de queda que restrinja sus actividades.
En espera de una compensación
Tomando en cuenta el nivel de pérdidas que deja el toque de queda, los empresarios le han pedido al Gobierno que aplique medidas de compensación, entre estas el IVA diferenciado del 8 % permanente para el sector turístico, la aprobación de la reforma a la ley seca y un cambio en el sector laboral, pero, no han recibido respuesta.
“Lamentablemente el pedido de que nos reciba el presidente fue negado, no hay respuesta a los pedidos, porque no se escucha al sector, lo que esperamos es que la próxima vez que se aplique una medida de este tipo por lo menos el sector sea consultado”, afirmó Diego Vivero.
Resultados del toque de queda
Según las cifras del Ministerio del Interior y de la Policía Nacional, en los 15 días del toque de queda se detuvo a 5.023 personas; 2 de estas fueron objetivos de alto valor y 85 individuos de interés penal relevante.
De las personas aprehendidas durante este período, 1.910 fueron detenidas por incumplir el toque de queda, es decir, salir a la calle o permanecer en sitios públicos durante el horario de restricción a la movilidad.
En cuanto a los operativos, durante la aplicación del toque de queda se realizaron 56 operaciones contra las estructuras criminales y se efectuaron 378 allanamientos.
Adicionalmente, se decomisaron 405 armas de fuego, 9.2 toneladas de droga y 84.221 galones de combustible. También se recuperó 108 vehículos y 179 motos.









