La dinámica actual nos empuja, de formas sutiles y constantes, a estar en el centro de todo. A tener una opinión sobre cada tema, a construir una versión visible de nosotros mismos, a mantenernos presentes, activos, relevantes. Sin darnos cuenta, ese “yo” empieza a ocupar demasiado espacio, no necesariamente por vanidad, sino por inercia. Dacher …










