Edgar Jesús Giménez Perdomo tiene 41 años, es venezolano, bachiller y estudiante universitario. Vive en Cuenca desde hace ocho años y depende de una máquina para seguir con vida. Pero también depende -como muchos migrantes- de algo menos visible: su capacidad de resistir, adaptarse y trabajar, incluso cuando el cuerpo ya no responde como antes. …











