El Ministerio de Salud inicio un proceso de reorganización territorial, que realizará cada Dirección Provincial de Salud y que implica que el 1 % de la nómina de profesionales de la salud (médicos, enfermeras, odontólogos, tecnólogos y personal de apoyo) serán desvinculados; los despidos comenzaron.
Según la información proporcionada por el Ministerio de Salud, lo que se busca con la medida es que cada Dirección Provincial analice la distribución de su talento humano, con el objetivo de optimizar la eficiencia administrativa y fortalecer la atención a la ciudadanía.
El Ministerio aclaró que los despidos del personal de la salud se enfocarán solo en funcionarios bajo nombramiento provisional y contrato ocasional, no serán desvinculados los médicos y servidores con nombramiento permanente, sujeto al Código de Trabajo, así como de los grupos de atención prioritaria.
Personal innecesario
Según el Ministerio de Salud, los 1.300 trabajadores de los hospitales que serán despedidos son innecesarios, pues son personal excedente, cuyas funciones están duplicadas o que tienen baja carga de atención.
“Tras un análisis integral de la distribución del talento humano se decidió optimizar recursos luego de identificar duplicidad de funciones y otras situaciones que no contribuyen de manera efectiva al cumplimiento de los objetivos institucionales”, señaló la cartera de Estado.
El objetivo, según el Ministerio de Salud, es asegurar que los recursos públicos se destinen de manera eficiente y prioritaria a donde más se necesitan, fortaleciendo la prestación de servicios de salud, ampliando la cobertura y mejorando la calidad de atención para la ciudadanía.
Rechazo a la medida
Anticipándose al rechazo que la medida traería, el Ministerio de Salud aceptó que el proceso puede generar “inquietud”, por lo que recalcó “no se trata de recortes indiscriminados”, sino de decisiones técnicas orientadas a fortalecer el sistema de salud y garantizar una mejor atención para los ecuatorianos.
“Estas acciones se enmarcan en los principios de eficiencia, eficacia y calidad de la administración pública establecidos en la normativa ecuatoriana, y forman parte de un esfuerzo responsable por consolidar un sistema de salud más sostenible, oportuno y con mayor capacidad de respuesta”, señaló el Ministerio.
Como lo previó el Gobierno, el rechazo de los gremios de trabajadores de la salud a los despidos no se hizo esperar, desde la Federación Médica Ecuatoriana, su presidente, Santiago Carrasco, advirtió cómo la medida afectará a la atención de las personas de menores recursos y rechazó que se trate de una decisión técnica.
“Tenemos que rechazar profundamente la desvinculación del personal de salud de los diferentes centros médicos a nivel nacional, es un tema absolutamente fuera del contexto técnico; con esta desvinculación de médicos, enfermeras y odontólogos, que son indispensables para dar una atención de calidad», afirmó Carrasco.
Existe déficit de personal de salud
Mientras el Gobierno asegura que existen médicos y personal que están duplicando funciones o que tienen una baja carga de atención, desde el Consejo de Salud del Ecuador afirman que existe un déficit de 7 mil médicos y de 13 mil enfermeras, brecha que se agrandará con los nuevos despidos.
Las nuevas desvinculaciones, según señaló el Colegio de Médicos del Guayas, agravan aún más la escasez de personal capacitado, a lo cual se suma la falta de medicamentos e infraestructura en los hospitales públicos.
De parte de la Federación Médica Ecuatoriana se recalcó que la disminución de trabajadores de la salud incrementa el riesgo de mortalidad evitable, retrasos diagnósticos y terapéuticos, saturación de los servicios de emergencia, disminución de la calidad de atención, mayor incidencia de errores médicos asociados a sobrecarga laboral y profundización de inequidades sanitarias.









