La Empresa de Telecomunicaciones, Agua Potable y Alcantarillado (ETAPA EP), del Municipio de Cuenca, ha adquirido predios en la cuenca alta del río Yanuncay para proteger las fuentes hídricas de la ciudad.
Verónica Polo, gerente de ETAPA EP, señaló que esta decisión responde a la sequía extrema de 2024 cuando la ciudad estuvo cerca de enfrentar racionamientos del líquido vital, una alerta que encendió las alarmas.
El área adquirida en este periodo suma ya 1.197,12 hectáreas (ha) de páramo y humedales. Así, son casi 12 millones de metros cuadrados (m²) destinados formalmente a la conservación ambiental.

Los predios se ubican estratégicamente en el sector de Genjeno, junto al Parque Nacional Cajas (PNC). Allí, los humedales funcionan como esponjas naturales que alimentan de forma constante el caudal del Yanuncay.
«Estamos en la zona más alta donde se cosecha el agua», explicó Polo, quien destacó que la mejor forma de proteger estos sitios es evitar cualquier tipo de intervención humana en el área.
Inversión
La inversión total hasta la fecha alcanza los 1.850.221,29 dólares. Los recursos provienen de ETAPA EP y de lo recaudado en el concierto de Nicky Jam en febrero de este año, donde se obtuvieron unos 280.406 dólares.
El proceso de adquisición se hace mediante declaratorias de utilidad pública. Polo aclaró que los terrenos se pagan al valor del catastro municipal, lo cual permite optimizar el uso de los fondos administrativos.
En 2023, ETAPA EP adquirió 134,84 ha; en 2025 la cifra subió a 730,16 ha; y en lo que va de 2026 ya suman 332,12 ha. Estas compras, según la funcionaria, son una prioridad de la actual administración.
El objetivo final de la gestión municipal es invertir unos cinco millones de dólares para blindar el páramo, pues se busca garantizar la sostenibilidad del servicio de agua en Cuenca hasta el año 2050.

Los criterios para elegir los predios son estrictos y técnicos. Se priorizan terrenos con mayor porcentaje de humedales, absoluta seguridad jurídica en la tenencia y un estado de conservación virgen.
«Los humedales son nuestros embalses naturales», afirmó Polo, quien insistió en la prioridad de cuidar la subcuenca del Yanuncay, ya que otras, como la del Machángara, poseen esquemas de protección similares.
Las condiciones climáticas en la zona alta del Yanuncay son extremas, pues se superan los 3.500 metros sobre el nivel del mar (msnm). El frío intenso y la geografía compleja dificultan las tareas de vigilancia.
Cuidado
En esta área, ETAPA EP cuenta con refugios y estaciones meteorológicas en sectores como Can Can. Allí, el personal de guardaparques pernocta para hacer recorridos y prevenir incendios forestales.
Estos flagelos y la presión antrópica son las mayores amenazas en las áreas de recarga; de allí que la planificación de ETAPA EP busque consolidar biocorredores entre el PNC, Quimsacocha y el Yanuncay.
Polo enfatizó que la responsabilidad es intergeneracional. No se trata solo de un acto administrativo, sino de una decisión vital para que las futuras generaciones no sufran por el desabastecimiento de agua.
Conservación
Para Patricio Salamea, biólogo e investigador en conservación, la protección de las fuentes hídricas en las áreas de recarga es esencial para garantizar la disponibilidad de agua a largo plazo.
“Es una decisión que deben seguir todos los niveles de gobierno, pues se trata de ecosistemas que permiten la infiltración y el almacenamiento natural del agua para que luego fluya hacia ríos y quebradas”, mencionó.
“Adquirir terrenos estratégicos en estas zonas y convertirlos en bienes públicos es una medida efectiva de conservación, porque así se evita la expansión de actividades humanas que degradan el suelo”, precisó.

Para el especialista, la gestión pública de estas áreas asegura el control, la restauración ecológica y el uso sostenible; de allí la importancia de blindarlas ante cualquier intervención humana.
Sequías
Para Karla Fajardo, ingeniera en medio ambiente, el cambio climático altera los ciclos del agua e intensifica las sequías, por lo que es cada vez más vital conservar este recurso natural.
“La reducción de fuentes hídricas afecta la producción de alimentos y la salud; por eso es necesaria la aplicación de políticas públicas en todos los niveles de gobierno para proteger el agua”, manifestó.
La especialista concluyó: “La gestión responsable, junto a políticas públicas y educación, permite enfrentar mejor los impactos climáticos actuales y estar preparados para los desafíos del futuro”.
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