El sistema vial andino, que también lo integra el Camino del Inca, es un importante entramado de vías de origen prehispánico que mantiene sus huellas en Challuabamba, en Cuenca.
Challuabamba dejó de ser una zona agrícola para convertirse en residencial y semiurbana. En medio de una intensa transformación que se ha acelerado los años recientes, guarda celosamente un tramo del sistema vial andino, elemento arqueológico cargado de historia, cultura y tradición.
En el sector de Apangora, perteneciente a la parroquia Nulti, se ha identificado dos tramos que suman 597 metros de un camino prehispánico, que deja en evidencia el paso y la huella de las culturas Cañari y posiblemente Inca.
Mario Cabrera es habitante de la zona y un entusiasta investigador que ha plasmado todo su interés por la historia del Qhapaq Ñan y el sistema vial andino en su obra titulada ‘Legados del Abya Yala por Challuabamba y Tomebamba’.

En la actualidad lidera el colectivo ‘Camino del Inca’ conformado por residentes de Challuabamba, amantes de la cultura local a quienes les mueve el interés por conservar y poner en valor este tramo del icónico sistema vial andino.
Es así como, el 9 de mayo reciente, junto con trabajadores de la Prefectura del Azuay, limpiaron uno de los tramos de Apangora – Nulti, en donde aún se conservan muros de piedra Cañari.
En su gran mayoría dejan ver lo espléndido de las construcciones prehispánicas, pero también del olvido al que han sido expuestos por décadas, alejados de los reflectores del popular Centro Histórico, de los típicos sitios arqueológicos y los promocionados centros de arte y cultura cuencanos.
Así lo sostiene Mario Cabrera, quien agrega que este es solo un pedazo del tramo que probablemente conectaba Tomebamba con Shabalula, en Sígsig y que pasaba por sitios como: Molle – Chocarsí – Tagual – Gualaceo – Chordeleg – Sígsig y, por ende, el castillo del Cacique Duma, en Chobshi.


Estos detalles demuestran la importancia arqueológica de Challuabamba, que incluso investigadores de la talla de Max Uhle, Wendell Bennnet y, de manera particular, Terence Grieder, dieron a conocer al mundo en artículos y libros como ‘Art and Archaeology of Challuabamba, Ecuador’, de 2009.
Eso no es todo, uno de los fascinantes elementos que trajo a la actualidad el colectivo ‘Camino del Inca’ en Challuabamba al poner en valor este importante tramo del sistema vial andino en Cuenca, consiste en el tesoro arqueológico oculto en una pequeña loma en Apangora – Nulti.
Según Cabrera, entre la maleza existe, al menos, cuatro importantes infraestructuras con características Cañari, y, cerca del Molle, un posible cementerio Cañari.
Riesgos para el camino ancestral

Si bien hay esfuerzos por mantener viva la memoria de las vías ancestrales, también preocupa el descuido y poco interés de habitantes de Challuabamba quienes se han tomado áreas históricas.
Por ejemplo, paralela a la calle Pueblo de los Quitus, existe un tramo del camino ancestral, y el propietario de un terreno ha intentado tomarse un tramo invadiendo el tramo II del sistema vial andino.
Ahora, el colectivo ‘Camino del Inca’ exige al Municipio de Cuenca a que coloque los linderos en el terreno dejando a salvo el tramo del camino ancestral.
El turismo y su aporte

Miguel Urgilés, otro entusiasta habitante de Challuabamba que apoya la iniciativa de conservar el camino ancestral, es también propietario del Museo de la Gastronomía que funciona sobre la calle Pueblo de los Quitus.
Es claro al afirmar que turismo, desarrollo y cultura están completamente vinculados, por lo tanto, ha puesto ha disposición el parqueadero de su local para que sea utilizado como centro de reunión e inicio de las futuras rutas que esperan abrir para que la gente conozca la riqueza cultural en Challuabamba.
En esta línea argumentativa, cree que articular con el GAD parroquia, el único hotel de la zona, las panaderías, los museos y todo lo que existe en planta turística como rápel, caminatas por El Plateado, entre otros, constituirá en una propuesta para que Challuabamba se catapulte como un centro de riqueza histórica y arqueológica.
Por el momento, urge señalética para que los ciudadanos puedan acercarse al camino histórico y se delimiten las zonas de importancia cultural.
Entorno a Challuabamba emergen otros centros arqueológicos y paleontológicos como El Plateado, Guagualzhumi y la meseta Pachamama.
Sistema vial andino en Cuenca

Juan Pablo Vargas, arqueólogo e investigador de la Prefectura del Azuay, sostiene que la huella del sistema vial andino, que engloba el Qhapaq Ñan y otros caminos ancestrales, existe en otros puntos de la ciudad.
Como evidencia tangible, enumera sitios como Paredones, en la parroquia Molleturo, el cerro Guagualzhumi, la meseta Pachamama, inmediaciones de la laguna Mamamag, en el Cajas y en Azuay, la fortaleza de Dumapara.
En Cuenca también existe un trazado muy conservado de un camino ancestral que está cerca del cerro Guabizhún.
Pero, sin duda, Paredones de Molleturo, que ocupa cerca de 86 hectáreas de superficie de historia local, posee gran riqueza arqueológica con complejos arquitectónicos incas, con probable ocupación pre-inca, asociados a posibles grupos Cañari o Molleturo que tempranamente ocuparon esta zona, que es considerado un punto de conexión hacia la Costa. (I)
DATOS
- En Challuabamba se pide colocar señalética y nuevas acciones para recuperar el tramo de camino ancestral
- Aún se levanta información sobre el sistema vial andino, que incluye el Qhapaq Ñan, que ayude a determinar su verdadera temporalidad
- Es posible visitar y recorrer el Museo de la Gastronomía por un costo de 2 y 35 dólares, dependiendo de la experiencia
- El tramo recuperado es utilizado a diario por los habitantes de la zona conocida como el Molle
- Se presume que muy cerca del camino de Challuabamba existe un cementerio Cañari, pero, no ha sido confirmado
- El Instituto de Patrimonio Cultural reconoce los dos tramos de Challuabamba como un baluarte patrimonial y por eso tienen una ficha en el Sipce
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