Mediante el mecanismo de Validación de Trayectoria Profesional (VTP), el cual ofrece la Universidad Hemisferios, la primera dama, Lavinia Valbonesi, obtuvo su título de licenciada en Comunicación, tras haber probado una trayectoria de más de cinco años en el área; la forma en la que consiguió el reconocimiento ha despertado rechazo.
Pero este caso no es aislado en la política ecuatoriana, varios funcionarios de altos cargos, una vez que han llegado al poder, han sido puestos en evidencia sobre los títulos académicos que han manifestado tener y que han resultado inexistentes, exagerados o incluso ilegales.
Junto con el caso de Valbonesi, se hizo pública la aplicación del mismo mecanismo de titulación para la asambleísta Diana Jácome, de la bancada oficialista, quien aceptó que su título en Comunicación también lo obtuvo en la Universidad Hemisferios, con el reconocimiento de su trayectoria profesional; aunque también está graduada como abogada.
Un título legal, pero no moral
La Universidad Hemisferios emitió un comunicado el 15 de mayo pasado, en el que explicó que la VTP es un mecanismo contemplado en el Reglamento de Régimen Académico del Consejo de Educación Superior (CES) y que no constituye una exoneración automática de estudios.
Para Marco Villaroel, exdecano de la facultad de Comunicación de la Universidad Central del Ecuador, lo ocurrido con la primera dama, no es nuevo, es legal, pero no es moral.
Un mecanismo similar se aplicó en 1975 y la mayoría de los profesionales de esa época se titularon como licenciados gracias a la calificación que les dieron por su trayectoria, sin embargo, considera que desde esa época el periodismo ha evolucionado, se ha especializado y no es adecuado que se titule de forma “exprés”.
“Es legal, pero no es ético, ni moral, ni académico, que se entregue un título de esta manera, es un aprovechamientos delictuoso de la ley y el reglamento, pues se está reconociendo una trayectoria inexistente, se debe revisar, no solo este título, sino todos los que esta universidad ha entregado de esta forma”, afirmó el docente.
¿Quién investiga lo ocurrido?
En el caso de Lavinia Valbonesi han saltado algunas dudas sobre cómo se validaron las materias que no debió cumplir y sobre el contenido y autoría de la tesis con la que se tituló, para el docente Hernán Reyes, este es un tema que se debe investigar, sobre todo, por el peso político y por la reacción que ha generado en la opinión pública.
“Este caso amerita investigación, pues se han prendido las alarmas sobre este mecanismo que, aunque existe en la ley, no puede dar paso a que se salten procedimientos y eso, más allá de la anulación del título, es punible”, recalcó el docente.
Reyes recalcó que existen expertos, sobre todo del sector de la cultura, que llevan años tratando de validar su experiencia para obtener un título, pero, no han recibido una respuesta positiva; mientras, la primera dama validó su experiencia en solo seis meses.
Tanto para Villaroel, como para Reyes, a estas alturas el Consejo de Educación Superior (CES) debió empezar una investigación en este caso, sin embargo, al ser una entidad adscrita al Ministerio de Educación y al Gobierno, no ha emitido ningún pronunciamiento.
Rechazo de los alumnos
Los graduados de las carreras de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Hemisferios difundieron un comunicado en el que manifestaron su “profunda preocupación e indignación” por lo ocurrido.
En el pronunciamiento, los exalumnos señalaron que obtener un título en la institución representó años de esfuerzo académico y personal, por lo que consideran necesario que la universidad explique públicamente los criterios aplicados en decisiones administrativas que han generado cuestionamientos.
Desde la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE), Luis Chuquimarca, manifestó el rechazo y condena que este tema ha generado, sobre todo por la opacidad que se ha evidenciado en cuanto a la tesis con la que Valvonesi se graduó y por lo injusto que resulta frente a miles de jóvenes que no acceden a la educación superior.
“Mientras 1’400.000 bachilleres no acceden a la educación superior, Valbonesi obtiene un título en ocho meses; además, el trámite en la Senescyt puede demorar hasta un año, ella lo consigue en 24 horas; es un mensaje claro: en Ecuador la educación es un privilegio de quienes están en el poder y un sueño lejano para las clases populares”, afirmó Chuquimarca.
Los políticos y sus títulos
El caso más reciente de un político que dijo tener títulos que no poseía fue el de la exvicepresidenta Verónica Abad, en campaña aseguró ser arquitecta y poseer tres maestrías, una de estas en Diseño de Proyectos y otra reconocida por la universidad de Harvard; pero, en la página de la Senescyt no tenía registrado ningún título; actualmente tiene oficializada una tecnología por un instituto de España.
Dentro del correísmo la fila del fraude académico es larga, el caso más emblemático fue el de Pedro Delgado, primo del expresidente Rafael Correa, quien en 2012 reconoció públicamente que no era economista, pese a haber utilizado ese título para presidir el Banco Central del Ecuador.
Además, está exvicepresidente Jorge Glas, que enfrentó cuestionamientos por presunto plagio en su tesis de ingeniería; los hermanos Fernando y Vinicio Alvarado fueron señalados por irregularidades en sus doctorados; mientras que a la exvicepresidenta María Alejandra Vicuña incluso le anularon su maestría.








