La cibernética y el adelanto prodigioso de la comunicación, que dejó de lado todo aquello de teléfonos domiciliarios y de dificultades enormes de comunicación con zonas del país y muchos más a nivel internacional y que se volvían engorrosas, lastimeras y muchas veces, infructuosas aparte de onerosas.
Hoy poseemos un amigo o enemigo, pues tenemos opiniones divididas y contrapuestas, que interviene eficazmente mediante el celular e internet y pues, pegado a nuestro cuerpo nos aconseja y comunica con una erudición infinita y profunda, cuya lectura y consejo está en nuestras manos, apenas tocando una tecla y nos asombra y educa. El reloj local y mundial, siempre visible en pantalla, terminó con los de pulsera y solo quedan elegantes y caros para ostento de fiestas. El estar comunicado y con una inmensa, infinita diría yo, biblioteca y archivos, van sepultando inmensos sardineles de libros que serán en breve, pitanza de polillas.
La discusión con los detractores del celular, empieza con un miedo digno de tomarse en cuenta. Todo este inmenso bagaje de instrucciones de lo bueno, está ligado también a otros muchos de orden pornográfico, procaz, malo, que la curiosidad propia de niños y adolescentes, se hacen visibles en sus pesquisas y sin duda despertaran y estimularan sus conductas y posibles aberraciones sexuales futuras, seguramente. Además, serán estos archivos el labrantío de donde saquen sus deberes eruditos y sabios, sin siquiera entenderlos y solo para cumplir sus necesidades escolares.
El celular es el chismoso más efectivo, pues en él se gravan conversaciones y mensajes muy privados, que vienen siendo pruebas judiciales incluso, luego, pues su decomiso y estudio, se encuentra cambiando rutas de los mafiosos del momento, al ser descubiertas nítidamente sus trafasías y robos. Pero también bien puede, de una u otra manera, caer en manos del conyugue, mujeres, especialmente, que de por sí, celosas desde su génesis, hallarán archivos secretos y serán estos, que caídos en sus manos susceptibles para el caso, determinen divorcios y conflictos enormes e insolubles.
Amigo o enemigo, tiene esas dos vertientes. La historia del mundo se vuelve a repetir en épocas, costumbres y saberes diferentes. La escritura fue un conflicto similar en su momento y las malignas religiones continúan pegadas a libros que creen sagrados como la Biblia el Corán entre otras, que no dejan de ser solemnes necedades y alucinaciones de escritores y apóstoles fanáticos. (O)


