Hay que reconocer que entre el trópico de cáncer y capricornio, que delimita la zona tropical de la tierra donde la mayoría de las especies y plantas y cultivos del mundo emergieron, y se concentra el 85% de la biodiversidad del trópico, dispersa en 87 países, incluidas islas, quienes disfrutan de más de 500 expresiones culturales. Esto nos refleja lo bello de la naturaleza viva, que caracterizan las civilizaciones del trópico.
Son centenares de expresiones culturales y saberes diferentes, muy enraizados con las actividades agrícolas propias de la agricultura tropical: Música, danza, coplas, poesía, pinturas, y artesanías ancestrales, en la cual encontramos diversos fenómenos sociales, gestando su propia identidad. Estas culturas, con sus conocimientos tecnológicos, que, sin ellas no pudieron subsistir y evolucionar para su supervivencia.
Estos valores culturales nacen en un espacio biogeográfico, fundado en su agrobiodiversidad de los ecosistemas naturales, dentro de sus interacciones bióticas y abióticas, permitiendo la intervención humana en un lugar específico por sus características geomorfológicas y topográficas naturales.
Toda eco-región posee particularidades ambiéntales y agroecológicas específicas, que lo hacen diferentes geográficamente, y distintos en sus manifestaciones mágico-religiosas que lo hacen diferenciar por su naturaleza socio ambiental. Ejemplo los pueblos irrumpen en la agricultura con sus manifestaciones culturales por la entrada de las lluvias, la fecundidad agrícola, la protección y abundancia de las cosechas agrícolas…
Hoy estas manifestaciones se celebran con fervor y convicción y no pueden ser ignorados por cuanto dependen de una interrelación entre su identidad cultural, sociohistórico-ambiental. (O)






