En poco más de una década, la educación en Ecuador perdió casi 689 mil estudiantes. A ello se suman la disminución de la matrícula escolar, la reducción del número de planteles y una menor participación de la inversión pública en educación dentro de la economía nacional.
Estas son las principales conclusiones del estudio «La educación ecuatoriana en cifras», elaborado por Luis Tobar Pesántez, director de la carrera de Economía de la Universidad Politécnica Salesiana (UPS), que plantea un panorama que invita a debatir el futuro del sistema educativo ecuatoriano.
La matrícula escolar cayó un 15 % desde 2014

Según la investigación, entre los períodos lectivos 2014-2015 y 2025-2026, la matrícula pasó de 4,73 millones a poco más de 4 millones de estudiantes, lo que representa 688.932 alumnos menos, equivalente a una reducción del 15 %.
La disminución se registra en todos los niveles educativos:
- Educación Inicial: -21 %
- Educación General Básica: -14 %
- Bachillerato: -11 %
Azuay perdió cerca de 32 mil estudiantes
El comportamiento varía según la provincia. Mientras Orellana, Morona Santiago y Santo Domingo registraron incrementos en el número de estudiantes, la mayoría del país experimentó reducciones.
En Azuay, la matrícula disminuyó en casi 32 mil alumnos (14 %), mientras que en Cañar la caída superó los 12.700 estudiantes (18 %). El estudio relaciona esta tendencia con factores como la migración, la movilidad interna y los cambios demográficos.
La educación fiscal concentra una mayor proporción de estudiantes
Aunque todos los tipos de sostenimiento perdieron matrícula, la educación fiscal incrementó su participación hasta representar el 74,6 % del total nacional, reflejando un traslado progresivo de estudiantes desde establecimientos particulares hacia instituciones públicas.
Más de 7.000 planteles dejaron de funcionar
El informe señala que en los últimos 11 años desaparecieron más de 7.000 instituciones educativas, lo que representa una reducción del 41 %.
En el mismo período:
- El número de docentes disminuyó 2,3 %.
- El acceso a internet en las instituciones educativas aumentó del 39 % al 60 %, aunque persisten diferencias entre zonas urbanas y rurales, así como entre establecimientos fiscales y particulares.
Inclusión educativa presenta avances
El estudio también identifica mejoras en materia de inclusión.
Entre los principales avances destacan:
- Se duplicó la cantidad de estudiantes extranjeros.
- Aumentó el número de alumnos con discapacidad incorporados al sistema educativo.
No obstante, el informe advierte que una parte importante de esta población aún permanece fuera de las aulas o enfrenta dificultades para completar su trayectoria escolar.
La inversión en educación pierde peso dentro del PIB
Luis Tobar sostiene que, aunque el presupuesto del Ministerio de Educación aumentó en términos nominales, su participación dentro del Producto Interno Bruto (PIB) pasó del 3,1 % al 2,5 %.
A criterio del investigador, esta reducción ayuda a explicar el deterioro de varios indicadores y evidencia la necesidad de fortalecer la inversión para reducir brechas territoriales y mejorar la calidad educativa.
Ministerio de Educación, Deporte y Cultura cuestiona las conclusiones del estudio
El Ministerio de Educación, Deporte y Cultura rechazó varias de las conclusiones del informe y aseguró que algunos indicadores fueron interpretados sin considerar el contexto.
La institución sostiene que buena parte de la reducción de la matrícula responde a los efectos de la pandemia de la COVID-19 y a la transición demográfica que atraviesa el país.
Según la cartera de Estado, el mayor descenso ocurrió durante el gobierno de Lenín Moreno, cuando la emergencia sanitaria afectó especialmente a la educación no escolarizada.
Además, destacó que durante la administración del presidente Daniel Noboa, mediante un convenio con el Ministerio de Inclusión Económica y Social, se incorporaron más de 25.800 niños de 3 y 4 años a Educación Inicial en el régimen Costa 2026-2027, superando la meta prevista.
También señaló que el programa Todos al Aula permitió reincorporar 20.564 estudiantes al sistema educativo y que la modalidad de Educación para Personas Jóvenes y Adultas registró una matrícula de 242.937 estudiantes durante el período 2025-2026.
El Gobierno asegura que aumentó el número de docentes
Respecto al personal docente, el Ministerio afirma que entre 2023 y 2026 la planta fiscal pasó de 165.132 a 168.821 maestros, con un incremento de 3.689 profesionales.
Asimismo, indicó que:
- Cerca de 20.000 docentes ingresaron mediante concursos de méritos y oposición.
- Más de 122.000 profesores participaron en procesos de formación continua.
En cuanto a la infraestructura, aseguró que la reducción de instituciones educativas fue del 30,46 %, concentrada entre 2014 y 2021, y que desde 2023 la tendencia comenzó a revertirse con la reapertura de más de 50 escuelas rurales.
El Ministerio también sostuvo que la inversión en educación alcanzó el 4,04 % del PIB en 2025, por lo que rechazó la estimación del 2,5 % presentada en el estudio.
INEVAL: las brechas educativas responden principalmente al nivel socioeconómico
Para Víctor Hugo Espinosa, director de Diseño Estratégico de Evaluaciones Educativas del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEVAL), el nivel socioeconómico explica en mayor medida las brechas de aprendizaje que el tipo de institución o la ubicación geográfica.
Según el especialista, las diferencias entre estudiantes de establecimientos fiscales y particulares, así como entre zonas urbanas y rurales, están asociadas principalmente a factores como:
- Escolaridad de los padres.
- Acceso a recursos educativos.
- Conectividad.
- Clima escolar.
Espinosa coincidió en que, tras la pandemia, Ecuador experimentó una caída en los logros de aprendizaje seguida de una recuperación gradual que todavía no alcanza los niveles esperados.
Sin embargo, precisó que no existe evidencia técnica que permita establecer una relación causal entre la reducción de la matrícula y el desempeño académico.
Finalmente, anunció que el INEVAL fortalecerá las evaluaciones sobre habilidades socioemocionales, desarrollo infantil temprano, pensamiento crítico, competencias digitales y alfabetización en inteligencia artificial para aportar información que contribuya al diseño de políticas públicas orientadas a mejorar la calidad y la equidad del sistema educativo. (I)
UNAE: 40 % de graduados trabaja en el sistema educativo, según encuesta institucional

Henrry Moyano Bojorque, rector de la Universidad Nacional de Educación (UNAE) expuso los principales retos de la formación docente y la inserción laboral de los graduados. / Cortesía
El 40 % de los graduados de la Universidad Nacional de Educación (UNAE) entre 2019 y 2024 que respondió una encuesta institucional trabaja actualmente en el sistema educativo. Otro 20 % se desempeña en diferentes áreas laborales, mientras que el 40 % restante aún no logra incorporarse al ejercicio docente.
El rector de la UNAE y presidente de la Comisión Interventora y de Fortalecimiento Interinstitucional (CIFI), Henrry Moyano Bojorque, explicó que estos resultados corresponden al 25 % de los graduados del período analizado, ya que la participación de egresados y empleadores en el estudio fue voluntaria.
UNAE fortalece el seguimiento a graduados para mejorar la inserción laboral
Moyano Bojorque informó que la UNAE creó en 2023 la Dirección de Seguimiento a Graduados, con el objetivo de evaluar el impacto de la formación docente y fortalecer convenios que faciliten la inserción laboral de sus profesionales.
Educación Inicial mantiene alta demanda en la UNAE
Aunque la matrícula nacional en Educación Inicial ha disminuido, el rector destacó que esta carrera continúa siendo la segunda con mayor demanda dentro de la universidad.
Actualmente, la institución registra 1.162 estudiantes de Educación Inicial y una matrícula total de 4.513 alumnos, considerando la modalidad en línea y el resto de carreras. Además, señaló que la oferta académica creció un 27 % durante el primer semestre de 2026.
Entre 2019 y 2025, la UNAE graduó a 875 profesionales en Educación Inicial. Asimismo, la última cohorte, correspondiente a marzo de 2026, estuvo integrada por 398 nuevos profesionales de todas las carreras. En total, la universidad contabiliza 4.172 graduados entre 2019 y marzo de 2026.
Migración y baja natalidad afectan la matrícula escolar
Respecto a la reducción de la matrícula escolar en provincias como Cañar y Azuay, Moyano Bojorque señaló que este fenómeno responde a factores como la migración, la inseguridad, la disminución de la natalidad y la situación económica.
El rector añadió que, desde su creación, la UNAE ha desarrollado más de 80 proyectos de investigación para contribuir con soluciones a estos desafíos del sistema educativo ecuatoriano.
Formación docente para contextos con baja conectividad
En relación con la brecha de acceso a internet entre instituciones educativas fiscales y particulares, Moyano Bojorque indicó que la universidad prepara a los futuros docentes para enseñar en contextos con limitada conectividad.
Para ello, la UNAE aplica un modelo pedagógico basado en el aprendizaje práctico y en competencias etnopedagógicas, orientado a responder a las necesidades de distintos entornos educativos. (I)
Entrevista / Milton Luna Tamayo, exministro de Educación

Milton Luna Tamayo es educador, investigador y analista de políticas públicas. Fue ministro de Educación entre
diciembre de 2018 y junio de 2019 en el gobierno de Lenín Moreno. / Cortesía
«El presupuesto es una deuda histórica«
– Ecuador perdió cerca del 15 % de su matrícula estudiantil. ¿Qué lo explica?
Son varios factores, pero el principal es la economía. Cuando los hogares tienen menos recursos, muchos niños dejan la escuela para trabajar o, más recientemente, son captados por el crimen organizado. También influyeron la migración, la pandemia, la falta de políticas educativas consistentes y el incremento de la violencia, que llegó a las aulas sin que el Estado fortaleciera suficientemente a las instituciones con psicólogos y apoyo especializado.
– El presupuesto para educación cayó del 3,1 % al 2,5 % del PIB, según un estudio, aunque el gobierno habla del 4 %. ¿Qué consecuencias tiene?
La Constitución plantea llegar al 6 % del PIB y sigue siendo una deuda histórica. Menos recursos significan menos infraestructura, innovación, investigación y calidad. Pero el problema más grave es mantener un modelo educativo basado únicamente en competencias y evaluación estandarizada. Necesitamos una formación integral que fortalezca el pensamiento crítico para enfrentar desafíos como la inteligencia artificial.
– Azuay y Cañar también registran una caída importante de estudiantes. ¿Qué requieren estas provincias?
La educación debe responder al contexto regional. En el Austro es fundamental fortalecer una educación pertinente y devolver a las universidades un papel protagónico. La Universidad de Cuenca es un ejemplo de cómo preservar calidad y prestigio.
– Persisten brechas digitales entre el área urbana y rural. ¿Estamos preparados para la economía digital?
No. Las brechas se amplían. No basta con tener Internet; hay que usarlo correctamente. Si la inteligencia artificial reemplaza el pensamiento, reducimos nuestras capacidades. El reto es formar estudiantes capaces de utilizarla como herramienta y no convertirse en usuarios pasivos.
– La Educación Inicial es la que más matrícula perdió. ¿Qué efectos tendrá?
Debilitar la Educación Inicial afectará el desarrollo futuro. Además, existe una tendencia mundial de reducción de la natalidad que también influye en la disminución de estudiantes.
– ¿Qué rescata de su gestión como ministro en el gobierno de Lenín Moreno?
Impulsábamos un nuevo modelo educativo y de evaluación, priorizando la educación rural, la reapertura de escuelas cerradas, la expansión de Internet, el fortalecimiento docente, menos burocracia y más tiempo para la pedagogía, además de defender el presupuesto y la estabilidad de los maestros.
– Si hoy diseñara una hoja de ruta para los próximos cinco años, ¿cuáles serían sus prioridades?
Cambiar radicalmente el modelo educativo y el sistema de evaluación, incrementar la inversión, dignificar al docente y recuperar la creatividad, la innovación y el vínculo entre escuela, familia y comunidad para formar ciudadanos comprometidos con el bien común. (I)









