En el Bioparque Amaru, de Cuenca, se registró el nacimiento de la segunda pichona de cóndor andino criada mediante el Programa de Crianza Asistida.
Este hito de la conservación de la fauna ecuatoriana se gestó un año después del nacimiento de Kimsa, la primera pichona de cóndor andino criada mediante este programa.
La nueva pichona hembra nació el 11 de mayo de 2026, luego de 63 días de incubación controlada.
A diferencia de Kimsa, cuya incubación fue realizada de forma natural por sus padres, Pacha e Inty, esta vez el proceso se desarrolló íntegramente bajo incubación artificial, siguiendo estrictos protocolos técnicos en Amaru.
Con este proceso de incubación se consolida la experiencia técnica de Amaru.
La crianza de Kimsa permitió perfeccionar cada etapa del proceso hasta lograr la incubación artificial se desarrolló con éxito hasta el momento de la eclosión.
Nacimiento de pichona
El nacimiento representó uno de los mayores desafíos técnicos para el equipo especializado de Amaru.
Por varias horas, médicos veterinarios, biólogos y cuidadores monitorearon el proceso de eclosión, asistiendo cuidadosamente a la pichona cuando fue necesario.


El equipo realizó la apertura controlada del cascarón, facilitó la salida segura del polluelo y efectuó el manejo del cordón umbilical, garantizando que cada etapa ocurriera bajo condiciones óptimas para su supervivencia.
Luego, la cría fue trasladada a una termocuna especializada, diseñada y perfeccionada gracias a la experiencia obtenida durante la crianza de Kimsa.
Los aprendizajes adquiridos durante el último año permitieron optimizar parámetros de temperatura, humedad, bioseguridad, alimentación y manejo neonatal, fortaleciendo significativamente las probabilidades de éxito.
Ahora, la segunda pichona presenta un desarrollo favorable y continúa creciendo bajo un programa de crianza asistida que prioriza su bienestar y el comportamiento propio de la especie.
Un programa que demuestra continuidad
El nacimiento de esta segunda pichona confirma que el éxito alcanzado con Kimsa no fue un hecho aislado.
Representa la consolidación de un programa científico que, mediante la evaluación constante, la mejora de protocolos y el trabajo interdisciplinario, fortalece la capacidad del país para reproducir y criar una de las aves más amenazadas de Sudamérica.
Cada nuevo nacimiento aporta información invaluable sobre reproducción, incubación, desarrollo neonatal, nutrición, medicina preventiva y comportamiento del cóndor andino, conocimientos que hasta hace pocos años eran prácticamente inexistentes en Ecuador.
Amaru es el único Centro Especializado en Reproducción de Cóndores del Ecuador
Con este segundo nacimiento, Amaru consolida un logro sin precedentes para la conservación nacional. (I)
Le puede interesar:












