Algunas veces la verdad se escapa entre las letras de todos los idiomas del mundo, pues todo acto político afecta a la economía, es decir el verdadero poder está en la “economía”; entonces la “política” es apenas un entendimiento local, regional… cuya finalidad es lograr que el pueblo entienda que parezca que el gobierno gobierna. ¿?
Vea usted, una realidad; como los hampones medran a costa de sus víctimas directas y del público en general. La toxicomanía, la violencia, y la explotación económica de los hombres de pie, esclavizan a millones de seres en el mundo, es decir son millones de millones de seres y entre ellos millones son niños.
En nuestros países son una molestia menor, es una suma de pequeños obstáculos para el Concejo de Administración del Mundo, con sede virtual en ninguna parte, un poder muy parecido al famoso Hermano Grande en la novela piadosamente denominado “Los Mercados”, capaces incluso de tener emociones humanas, lo necesitan, y tienen “tensión” y hasta pueden ser “optimistas”, como cualquier ser humano de pie. Su cara visible nos manda el F.M.I. y son tan democráticos, en el cumplimiento de los derechos humanos…
Leamos los informes, no hay más que entender: “El afán esclavizador es una parte tenebrosa de la naturaleza humana…La esclavitud es hija de la avidez, la codicia, el poder, o el ansía del poder. Siendo esta una de las causas de los poderosos de esquilmar a los de pie y vulnerables a una multitud de asesinatos… ¡Por que! En esencia, la codicia del poder.
James Speth, uno de los administradores del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, hablo del “surgimiento de una elite mundial…que acumula riqueza y poder en grandes cantidades, mientras más de la mitad de la humanidad queda fuera del reparto”. (O)






