Obra vial oportuna

Todo cuanto se ejecute para descongestionar el “embudo vehicular” que se forma al ingresar a Cuenca por el lado sur es bienvenido.

No hace falta describir el calvario que, para conductores y pasajeros, implica entrar y salir de la ciudad hacia los cantones occidentales del Azuay y los que son parte de Loja y El Oro.

Todos lo saben, lo sufren, se han quejado toda la vida ante la autoridad competente: el Ministerio de Infraestructura, antes Ministerio de Transporte y Obras Publicas.

Se estima que por ese “embudo”, que comienza en la “Y” de Tarqui y termina en la entrada a la parroquia Baños y demás accesos, circulan no menos de 20 mil vehículos. Esta cifra es mayor durante los feriados.

Semejante problema podría agravarse cuando funcione la terminal terrestre sur que construye el Municipio de Cuenca.

Pensar que el citado Ministerio construya el “acceso sur”, del cual se habla, se planifica, se hacen estudios y reestudios, desde hacía varios lustros, es una quimera.

De allí que es bienvenida la decisión de la prefectura del Azuay de construir el acceso sur alterno a un costo estimado en USD 5.9 millones. Los trabajos ya comenzaron el lunes anterior.

La obra contempla la ampliación de la actual vía Turi-Tarqui, más la construcción de un redondel en la “Y” de Tarqui y la implementación de un sistema de telepeaje.

Nada más esperar que la empresa constructora, Asfaltar, concluya la obra dentro del plazo definido: ocho meses.

Estiman que por ese ingreso alterno podría desviarse el 40 % del tráfico que ahora soporta la Panamericana Sur.

Lo bueno es que la obra se ejecutará en coordinación con el Ministerio de Infraestructura, como plausible también   es la contribución del GAD parroquial de Tarqui.

Cuánto bien hacen a los pueblos el poder de decisión, la suma de esfuerzos para resolver problemas, no para ser parte de ellos, peor para agravarlos o someterlos a las pugnas políticas.

REM

REM

REDACCION EL MERCURIO