Esta es la segunda edición de una serie de entrevistas con los nueve candidatos a la Alcaldía de Cuenca que participarán en las Elecciones Seccionales y del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) 2027.
En esta segunda entrega aparece Juan Pablo Riquetti, quien tiene el respaldo del Partido Sociedad Patriótica (PSP) (Lista 3), cuyo máximo líder es Lucio Gutiérrez, expresidente del Ecuador.
Riquetti es ingeniero civil, con una maestría en Geología y Geotecnia. Es docente universitario y fue precandidato a concejal de Cuenca en 2023. También ocupó la Coordinación General de Planificación y Gobernanza del Municipio de Cuenca.
– ¿Cuál será su primera acción para apoyar en la seguridad en la ciudad, pues la inseguridad es una de las principales preocupaciones de la población.
Nuestro plan de trabajo en realidad se desarrolla en tres ejes; todos parten de la planificación. ¿Por qué nosotros partimos de la planificación? porque hoy por hoy creemos que debemos, mediante la planificación, establecer las bases para que Cuenca tenga una estructura sólida sobre la cual proyectarse hacia el futuro. Esa fue, de hecho, la analogía que hicimos entre las bases y las cúpulas: para poder llegar algún día a las cúpulas de la catedral, debemos primero instaurar unas bases sólidas en Cuenca. Uno de los tres pilares dentro de nuestro plan de trabajo indudablemente es la seguridad, porque la seguridad es la razón primigenia de existir del Estado. Si usted tiene seguridad, puede desarrollarse laboralmente y económicamente. Para tener una buena planificación en seguridad, lo cual no se ha hecho hasta la actualidad debemos elaborar un Plan Cantonal de Seguridad. Eso es lo primero: planificar territorialmente a Cuenca mediante un análisis espacial para diferenciar los distintos tipos de actos delictivos en la ciudad. Una vez identificado cada foco delictivo, se tomarán planes parciales específicos, ya que no es lo mismo abordar sectores donde hay hurto por arrancho de carteras o celulares, que zonas donde existe violencia con armas de fuego.
– En otros tema ¿cuál es su posición frente a la minería?
La minería es algo que nos está aquejando grandemente a Cuenca y al Azuay. Como ingeniero geotécnico y geólogo, conozco muy bien que en el Azuay tenemos alto potencial minero, pero debemos cuidarlo rigurosamente. La minería en términos generales no es mala, pero hay que saber dónde se realiza. En el caso de Quimsacocha, estoy totalmente opuesto a que se efectúe minería ahí, así como en zonas de páramo o áreas de recarga hídrica. No existe tecnología en el mundo entero para explotar oro en esos sectores tan sensibles sin generar una afectación al recurso más valioso que tenemos, que es el agua. La formación en Quimsacocha es de oro disperso, no una veta; se deben extraer y triturar toneladas de material para procesarlo física y químicamente. Todo ese material termina en relaveras o piscinas de lodos cuyo talud frontal se construye con el mismo material extraído. Si ese talud fracasase ante un sismo, se represan cinco millones de metros cúbicos de lodo que bajarían como un gran aluvión, similar a lo visto en Marianza, arrasando cientos de acuíferos, quebradas y riachuelos, terminando por afectar a dos de los cuatro ríos de Cuenca. Por ello, como expertos en geología y geotecnia, defenderemos la posición ciudadana para que no se toquen dichos recursos.
– Hay una queja constante de la población respecto a que los trámites en el municipio resultan engorrosos. ¿Cómo hacer para digitalizar o lograr que estos trámites se hagan en el menor tiempo posible y con mayor facilidad para el usuario?
Lo primero que tenemos que hacer son reformas profundas al PDOT y PUGS. De eso puedo hablar con absoluto conocimiento de causa, puesto que fui coordinador general de planificación y gobernanza en esta administración. Renuncié porque vi algunos casos que estaban reñidos con mi ética y mi moral, pero el año que trabajé allí me permitió conocer al detalle dicha normativa. Hoy por hoy, esa normativa se contrapone con el sentido común y con derechos constitucionales como el Sumak Kawsay o Buen Vivir. Necesitamos hacer reformas al PDOT y PUGS para que la norma sea en beneficio del desarrollo económico, la construcción y el empleo en Cuenca, y deje de ser una camisa de fuerza. Se facilita el acceso a la vivienda propia, resolviendo trabas actuales como las exigencias sobre el lote mínimo o el Coeficiente de Ocupación del Suelo (COS) que dificultan el acceso a vivienda popular accesible.
– ¿Cómo blindar al municipio para evitar la corrupción y el tráfico de influencias?
Además de una normativa fluida, la corrupción se combate con un gobierno transparente y público. Hay que transparentar el nivel de endeudamiento real del municipio, la situación económica interna, la nómina completa de contratados directa o indirectamente y su costo. Un caso emblemático es el contrato de los radares de tránsito, donde el 40 % de los ingresos se destina a una empresa privada. Por los 10 primeros radares colocados en Cuenca en los últimos ocho años, se han cancelado más de 22 millones de dólares a dicha empresa. Proponemos que la gestión y administración de esos recursos pase a manos de la Universidad Estatal de Cuenca. Esto generaría dos réditos sociales clave. La universidad podrá abrir más plazas de estudio para jóvenes que hoy se quedan sin cupo en la educación pública y gratuita. Además el 40 % de asignaciones permitirá subsidiar los tres hospitales municipales rurales (Ricaurte, Baños y El Valle) para volverlos autosustentables y hospitales universitarios. El Hospital de Ricaurte sería manejado por la Universidad Católica de Cuenca. El Hospital de Baños sería gestionado por la Universidad de Azuay (UDA). El Hospital del Valle estaría a cargo de la Universidad Estatal de Cuenca.
– Anualmente Cuenca aporta entre 800 y 900 millones de dólares al erario nacional en impuestos, pero retorna máximo un 35 % de esto. ¿Cómo equilibrar esto?
El presupuesto municipal se redujo de 300 millones a 260 millones de dólares tras la aplicación de la fórmula de reparto. Resulta que Cuenca termina castigada por su propia eficiencia, ya que la fórmula mide parámetros como la dotación de agua potable y alcantarillado, donde la ciudad registra índices muy altos en comparación al resto del país. Debemos plantear nuevos modelos para recibir más recursos y, a la par, ser mucho más eficientes en el gasto del presupuesto propio.
– ¿Cómo será su relación con el Gobierno Nacional tomando en cuenta que provienen de organizaciones políticas diferentes?
Al llegar a la alcaldía se dejan las banderas políticas para trabajar por la única bandera, que es la de Cuenca. En seguridad es obligatorio trabajar de la mano con el Gobierno Nacional, ya que la competencia principal del manejo de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas recae en el Ejecutivo. El Municipio, con los fondos de la tasa de seguridad ciudadana, debe planificar el territorio para que esa labor conjunta sea efectiva, manteniendo una relación de mutuo respeto.
– ¿Cuál sería su principal obra en infraestructura y en qué tiempo la ejecutaría?
En infraestructura hay que ser muy cautos porque la situación financiera del municipio es catastrófica. Como excoordinador de Planificación, puedo definirlo en una sola palabra: el municipio se encuentra saqueado. Se han despilfarrado ingentes cantidades de dinero en conciertos, publicidad y «cúpulas» o elefantes blancos inservibles. La obra emblemática más grande será construir las bases sólidas: obras de agua potable, saneamiento ambiental y políticas públicas que garanticen el desarrollo a futuro.
– ¿Cómo evalúa usted la gestión del presidente Daniel Noboa?
Más que una crítica, motivaría al Presidente a trabajar más en seguridad, pues se sigue adeudando en este aspecto a todo el país. En Cuenca ya existen sectores donde se está extorsionando («vacunando») a los ciudadanos, lo cual destruye la actividad productiva. Casos como el de Machala muestran la gravedad de lo que ocurre cuando la delincuencia coopta territorios, por lo que exigimos más trabajo en materia de seguridad.
– Cuenca atraviesa por graves problemas de movilidad, nudos críticos y congestionamiento. ¿Cuál es su plan de propuestas para solucionar esto?
La movilidad requiere un proyecto integral que va más allá de colocar buses eléctricos. Reorganización vial, volver a hacer bidireccional la avenida Doce de Abril para desahogar el tráfico, nuevos ejes viales y puentes: construir un puente a la altura del Hospital Regional, Parque del Paraíso para conectar la avenida Doce de Abril con la 27 de Febrero, además de hacer más puentes sobre los cuatro ríos. Además apertura de giros en u donde el radio de curvatura lo permita, reevaluación de parqueos sobre vías y creación de parqueaderos de borde para el sistema tranvía.
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