Cuando todos hablan de problemas para acceder a un turno en el sistema de salud, que grosso modo son las prestaciones del MSP o del IESS, que, con defectos en dotación de insumos, medicamentos y/o personal adecuado. Se valora su labor, ante el deterioro, por la ausencia de estrategias desde estamentos directivos, que no entienden los cimientos de una buena estructura de organizaciones de salud que se sustentan no como discurso de ocasión o como slogans de campaña demagógica, sin saber la filosofía y practica de la atención primaria de salud, que consta como mandato en la constitución.
Los diagnósticos están a la vista, abandono a los usuarios de los servicios, que deben soportar las demoras y maltratos, si bien sabemos que las tardanzas son un factor de riesgo inminente para la población, cuando no se actúa de manera preventiva ante la inminencia de aparición de enfermedades cíclicas como el dengue, el paludismo, por ejemplo, al no disponer de agua ´potable y manejo ambiental elemental. Desde esta perspectiva son también los gobiernos locales culpables de estos padecimientos, que, en vez de la jarana, en sus acciones debe constar la educación sanitaria a la comunidad, la fumigación y la rápida acción de cuidado cuando enferman, coordinando y exigiendo atención adecuada a los servicios públicos de salud.
Otro aspecto negativo es la dispersión, en la prestación publica y aun con las entidades sin fines de lucro, cuando encarecen a la atención, no por ser gratuita a los pacientes, deja de costar al repetir exámenes de laboratorio que afecta al bolsillo de usuarios o contribuyentes, cuando no se implementa la historia clínica única a nivel nacional, o lo que es peor no hay una estricta auditoria a los servicios en general, para cumplir los protocolos de cuidado y atención, que son una garantía para el enfermo, que recibe respuestas en un marco técnico y científico convenido. Nos quedaría ante la pérdida de visión al menos impulsar estos aspectos, que no requieren más presupuesto, sino un poco de humanidad y mínimo conocimiento. Que por ahora no se observa. La comunidad con sus esfuerzos debe paliar esta desidia. (O)





