Mercedes Salas, de 82 años, tiene Alzheimer. Desde hace tres años, la enfermedad ha modificado su relación con el mundo, primero fueron las palabras incoherentes y los objetos que guardaba en lugares inesperados; ahora le cuesta reconocer a sus cinco hijos.
Junto con su esposo, Hugo Larriva, sus hijos y nietos, Mercedes participó este 13 de septiembre de 2026 en la caminata 1K “Que el Alzheimer no nos detenga”, organizada por la Fundación Trascender con Amor, Servicio y Excelencia (TASE).
Pedro Villamar, fundador y director ejecutivo de la organización, señaló que la actividad busca visibilizar la enfermedad y promover la prevención y el acompañamiento a quienes viven con ella.
“Al lema de este año ‘Que el Alzheimer no nos detenga’, se incorporó la frase ‘Cuida hoy a quien serás en unos años’, con un llamado al cuidado de la salud cerebral desde edades tempranas”, explicó.
¿Qué es el Alzheimer?
El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta la memoria, el pensamiento, el lenguaje y la conducta.
No tiene cura, pero existen tratamientos y terapias que ayudan a mantener las capacidades de la persona y mejorar su calidad de vida.
La caminata reunió a unas 600 personas, que se concentraron en San Sebastián y avanzaron hasta la plaza San Francisco.
Allí se desarrolló una feria de salud con información sobre la enfermedad, factores de riesgo y cuidados.
Según datos de la Fundación TASE, el Alzheimer y otras demencias afectan al 5 % de las personas de 65 años.
La prevalencia aumenta con la edad, llega al 30 % alrededor de los 80 años y al 50 % después de los 90.
¿Cuántas personas tienen Alzheimer en Ecuador?
En Ecuador, TASE calcula que existen entre 80.000 y 100.000 personas con Alzheimer.
La enfermedad también afecta a quienes asumen su cuidado y acompañamiento.
“Es una enfermedad de las más dolorosas. La persona que tiene Alzheimer no se da cuenta, pero esta afecta a unas siete personas del núcleo familiar».
El cuidador principal suele ser el esposo, la esposa, un hijo o una hija y puede asumir durante años buena parte de las tareas cotidianas.
Villamar advierte que esa persona también necesita capacitación y apoyo para evitar que el desgaste afecte su vida.
Para las familias, aceptar el diagnóstico no es inmediato. Después surge la necesidad de conocer la enfermedad.
Muchas buscan información, participan en charlas y capacitaciones y recurren a espacios de atención para sus familiares.
Mónica, hija de Mercedes, explica que su madre cuenta con una cuidadora y acude tres días por semana al Centro Maior, donde realiza ejercicios físicos y cognitivos.
“Es difícil. En un inicio no aceptamos. Nos tomó tiempo asimilar lo que estaba sucediendo, pero con todo el amor lo que buscamos hoy es retrasar la enfermedad”, aseguró.
Mercedes y Hugo llevan seis décadas de matrimonio, tienen cinco hijos, siete nietos y dos bisnietos.
Él es la persona que Mercedes identifica y busca. “Solamente no se olvida de su marido”, cuenta Hugo, docente universitario jubilado.
Mercedes abraza a sus hijos, conversa con ellos y comparte momentos con la familia, pero después puede preguntar quiénes son.
“Ella antes era muy jovial, muy trabajadora. Pertenecía a un mundo de cosas, hacía jardinería, salía con las amigas. Trabajaba, manejaba el vehículo. Es un cambio radical”, relata Hugo.
Mes del Alzheimer
Septiembre es el Mes Mundial del Alzheimer en el que distintas organizaciones buscan generar conciencia sobre la enfermedad.
La caminata forma parte de una actividad que TASE organiza desde hace 13 años y que llegó a su tercera edición en Cuenca.
En Quito, la caminata se realizará este domingo 13 de septiembre, se espera unas 3.000 personas.
El 26 de septiembre será en Santa Cruz, el 17 de octubre en Samborondón, el 24 de octubre en Loja y el 7 de noviembre se desarrollará por primera vez en Guaranda
Villamar conoce el proceso desde su propia familia.
Su madre tuvo Alzheimer y también fue diagnosticada con Parkinson.
Durante ocho años recibió atención en el centro terapéutico de la fundación con sede en Quito, donde permaneció hasta su muerte, hace cinco años.
¿Qué factores de riesgo del Alzheimer se pueden modificar?
Ernesto Moreira, estudiante de noveno ciclo de Medicina de la Universidad Católica de Cuenca, participó en la feria de salud instalada en la plaza San Francisco tras la caminata 1K.
«Actualmente se identifican 14 factores de riesgo asociados al deterioro cognitivo, varios pueden modificarse lo que reduce hasta en un 45 % el riesgo de desarrollar Alzheimer», explicó.
Entre ellos mencionó: bajo nivel educativo (5 %), pérdida auditiva (7 %), colesterol LDL alto (7 %), depresión (3 %) y traumatismo craneoencefálico (3 %).
Además, inactividad física (2 %), diabetes (2 %), tabaquismo (2 %), hipertensión arterial (2 %), obesidad (1 %) y consumo excesivo de alcohol (1 %).
Y, en la edad adulta, aislamiento social (5 %), contaminación del aire (3 %) y pérdida de visión no tratada (2 %).

Las señales que requieren atención no corresponden a los olvidos ocasionales propios del envejecimiento.
La pérdida de memoria que interfiere con la vida cotidiana, las dificultades para realizar tareas habituales, los cambios en el lenguaje, la desorientación temporal o espacial deben ser evaluados por un profesional.

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