En este territorio, vinculado a Quimsacocha por las fuentes de agua que abastecen a la población y permiten la producción, existen posiciones divididas frente al proyecto minero Loma Larga.
Algunos consideran que la actividad puede generar empleo y recuerdan los programas y obras ejecutados en años anteriores por DPM.
Otros se oponen por temor a una posible afectación de las fuentes de agua que abastecen a las parroquias y sostienen la producción agropecuaria.
La ganadería reemplazó parte de la agricultura tradicional
“Antiguamente la gente se dedicaba también a la agricultura de cebada, maíz, fréjol, arveja, trigo, tanto para consumo familiar como para la venta. Hoy se dedican a la ganadería. Quien menos tiene, posee una o dos vacas que dan unos 15 litros de leche al día”, cuenta Pedro, habitante de la zona.
Mientras sus vacas pastan, explica que recuperar la agricultura resulta difícil porque requiere inversión para preparar los terrenos, adquirir semillas, instalar sistemas de producción, mano de obra y volver a establecer una actividad que dejó de formar parte de la economía familiar hace una década.
Ahora, incluso las pequeñas extensiones de tierra se destinan al pastoreo mediante arriendo.
Los productores también han recurrido a la mejora genética de los animales para aumentar el rendimiento.
En San Fernando, Girón, Tarqui y Victoria del Portete se calcula que se producen alrededor de 500.000 litros de leche al día.
Cristian Barzallo trabaja desde hace seis años en “Quesos Danielito”, una fábrica ubicada en San Gerardo, en el cantón Girón.
La empresa procesa alrededor de 6.000 litros de leche al día, que recoge de distintos sectores y distribuye sus productos en San Gerardo, Santa Isabel, San Fernando, Cuenca y Machala.
El agua de Quimsacocha forma parte de este sistema productivo y también permite el riego de más de 2.000 hectáreas de tierras.
Para las familias que dependen de la leche, una alteración en la disponibilidad o calidad de agua tendría consecuencias sobre la producción.
“Sin agua limpia, no hay pasto; sin pasto, la producción se detiene”, señala Barzallo.
A esto se suma la preocupación de loa habitantes por la seguridad interna, ante el temor de que la llegada de trabajadores foráneos altere la tranquilidad.
Pedro, quien trabajó durante un tiempo para la empresa minera, describe la situación como un escenario de incertidumbre.
Explica que algunos habitantes consideran que la empresa ha ofrecido garantías para el cuidado del agua, pero que la falta de experiencia de la zona con una operación minera de esas características mantiene las dudas entre parte de la población.
¿Cómo vive de la ganadería y la producción Chumblín?
A pocos kilómetros, en Chumblín, parroquia rural de San Fernando, la ganadería también ocupa un lugar central en la economía.
La producción lechera convive con pequeñas iniciativas agrícolas, actividades artesanales y una apuesta por el turismo.
La parroquia tiene alrededor de 750 habitantes y enfrenta, además, el efecto de la migración.
En los últimos años, familias enteras y jóvenes han salido en busca de oportunidades.
También hubo habitantes que trabajaron temporalmente para la empresa minera.
En medio de esta realidad, algunos mantienen oficios que forman parte de la identidad de la parroquia.
Flora Cárdenas es artesana y desde hace una década confecciona polleras, blusas, macanas y paños en su taller en el centro parroquial.
“En época de fiestas se dinamiza la venta de las prendas; en el día a día es poco el comercio, por eso se complementa con las actividades ganaderas y lecheras”, explica Cárdenas.
Hay además una preocupación por el relevo generacional.
Los jóvenes muestran poco interés en aprender los oficios tradicionales.
Chumblín mantiene la agricultura a pequeña escala
En Chumblín, la agricultura busca conservar un espacio en la economía.
La Asociación 4 de Diciembre reúne a 18 mujeres que producen hortalizas, legumbres y frutas y las comercializan en la feria dominical.
La organización tiene 12 años y mantiene una producción agrícola a pequeña escala.
Además, ocho de las integrantes cultivan arándanos en invernaderos con riego semihidropónico por goteo.
Después de más de un año de trabajo y capacitación, cosecharon sus primeros frutos en septiembre de 2026.
Los aportes de DPM forman parte del debate
Benito Paccha, presidente del GAD parroquial de Chumblín, considera que este tipo de emprendimientos genera alternativas de ingresos para las familias y reduce la dependencia de una sola actividad económica.
«La iniciativa se desarrolla gracias a la articulación entre la empresa privada, el GAD y las beneficiarias. Es uno de los últimos proyectos que apoyó DPM, luego que presentamos toda la propuesta», recuerda Paccha.
Y es que la discusión sobre Loma Larga tiene en Chumblín un elemento adicional, algunos habitantes recuerdan los proyectos sociales ejecutados por DPM.
“En lo social ha sido un gran aporte que hicieron”, señala Paccha, al recordar los convenios suscritos en distintos períodos para apoyar obras en la parroquia.
Entre esas intervenciones menciona trabajos en la escuela, equipamiento para el centro de salud, mejoras en canchas y espacios deportivos, apoyo a ferias, alquiler de maquinaria, instalación de tuberías y proyectos productivos, entre otros.
La relación cambió después de la movilización contra la minería del 16 de septiembre de 2025.
A partir de entonces, las asambleas locales presionaron a los gobiernos parroquiales para que no suscribieran nuevos convenios con la empresa.
“Hay personas que están a favor y otras personas que están en contra por las fuentes de agua. Hay una vertiente que abastece a las parroquias y un canal de riego”, explica Paccha.
La discusión sobre Loma Larga reúne distintas experiencias y preocupaciones en esas parroquias. (I)
Licenciada en Comunicación Social con experiencia en medios tradicionales y digitales. Hace coberturas y redacción de temáticas de emprendimiento, empresarial, sociedad e interculturalidad.