Desde el 29 de julio de 2025, Bertha Barzallo no tiene tranquilidad. Ese día, la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (SEPS) resolvió la liquidación de la Cooperativa de Ahorro CREA, en Cuenca, debido a índices financieros negativos. Desde entonces, sus ahorros permanecen retenidos y la incertidumbre marca su vida diaria.
Su angustia es mayor porque el dinero no le pertenece únicamente a ella: fue enviado por sus dos hijos migrantes que residen en Estados Unidos. Ambos son indocumentados y, por ahora, no pueden retornar al país para realizar gestiones. “Mi hija llora todos los días. Yo pensaba comprar una casita y ahora no sé qué voy a hacer. Es un sufrimiento grande para ella y para mí como madre”, expresa.
Como jubilada, asegura que no ha podido disfrutar esta etapa, pues debe acudir constantemente a trámites y consultas para intentar recuperar los fondos familiares.
Gonzalo Quito también forma parte de los 281 socios que aún no cobran valores superiores a 32.000 dólares. En su caso, los recursos estaban destinados a cubrir tratamientos médicos y medicamentos de su madre. “Lo más duro es no tener ese dinero que contábamos para nuestras medicinas. Mi madre necesita atención constante y con esos ahorros se cubría”, señala.
De acuerdo con la SEPS, hasta el momento se han pagado 79,05 millones de dólares, equivalentes al 97 % de los socios, recursos reconocidos por la Corporación del Seguro de Depósitos, Fondo de Liquidez y Fondo de Seguros Privados (Cosede). Sin embargo, el 3 % restante, que incluye a Bertha y Gonzalo, deberá esperar la venta de bienes de la cooperativa, entre ellos edificios y vehículos.
Las autoridades explican que la normativa vigente establece un orden de prelación en los pagos, por lo que no es posible modificar el procedimiento. Mientras tanto, los perjudicados anuncian que continuarán con plantones y marchas hasta recuperar la totalidad de sus ahorros. (XPA)











