sistema con nuevas cámaras en sectores rurales y la adquisición de patrulleros, financiados mediante una tasa de seguridad. Chordeleg.(I)Una Unidad de Policía Comunitaria (UPC), compartida con la Tenencia Política y ubicada frente al mercado municipal, funciona como base para cuatro policías encargados de brindar seguridad a los habitantes de Chordeleg, cantón ubicado en el nororiente del Azuay.
El personal realiza operativos y recorridos planificados, aunque su base principal está en el vecino cantón Gualaceo. “Aquí no duermen los policías; solo vienen a recorrer el pueblo y luego se van. La oficina casi siempre está cerrada”, relató un residente de Chordeleg, indignado por el hecho de violencia que sacudió al cantón la tarde del jueves, cuando un ciudadano murió durante un asalto armado en una joyería del centro.
“Escuchamos varios disparos y salimos a ver qué pasaba. En cuestión de minutos, toda la gente salió a las calles. Gritaban: ‘¡Mataron a Chico Pablo, le robaron su joyería!’. Todas las alarmas se activaron y comenzó la persecución en vehículos”, narró la propietaria de un local de joyas ubicado frente al parque central.
Desde ese momento, la ciudad quedó sumida en la confusión y el dolor. Entre la ira, el enojo y las lágrimas, los habitantes buscaron a los responsables. Dos de los presuntos antisociales fueron capturados por la población y fallecieron a causa de los golpes. Una tercera persona, sospechosa de participar en el hecho, fue custodiada por la Policía y desde ayer guarda prisión preventiva.
Ese mismo día, dos motocicletas presuntamente utilizadas por los sospechosos fueron incendiadas en distintos sectores de la ciudad. Además, un vehículo que habría sido usado por otros implicados quedó abandonado en un camino vecinal sin salida, en el sector de Zhio, y minutos después también fue incendiado por los pobladores. Ayer, un policía y una plataforma trasladaron el automóvil a los patios de retención para continuar con las investigaciones.
Duelo
A 24 horas del asesinato del joyero, la Asociación de Joyeros de Chordeleg y otros locales dedicados a la venta de alhajas cerraron sus puertas en señal de duelo por su colega y uno de los pioneros de la orfebrería del cantón.
Un recorrido por el centro evidenció que cerca de un centenar de establecimientos permanecían cerrados. En algunos locales se colocaron listones negros en memoria de Pablo Vera.
El Diario intentó conversar con el alcalde de Chordeleg, pero su secretaria informó que no se encontraba en el despacho. También se acudió a la Tenencia Política para obtener una versión oficial; sin embargo, se indicó que la autoridad participaba en un evento por el Día del Niño.
Seguridad
La comerciante solicitó a las autoridades habilitar de forma permanente la Unidad de Policía Comunitaria y reforzar el número de agentes en el cantón.
“Queremos que se realicen controles en los ingresos a Chordeleg, especialmente a las motocicletas, porque son muchas las que circulan en la zona”, señaló.
En marzo de 2025, el alcalde Deifilio Arévalo inauguró la sala de monitoreo del cantón, equipada con nueve cámaras con reconocimiento facial y lectura de placas en la zona urbana. Además, anunció la ampliación del sistema de videovigilancia. (I)







