Las fuertes lluvias de la madrugada de este martes 9 de junio provocaron deslaves e inundaciones que ocasionaron el cierre de todas las vías que conectan a Azuay con las provincias de Guayas y El Oro.
Las intensas precipitaciones también causaron el desbordamiento de una laguna en el restaurante Hermano Prado, cerca del Parque Nacional Cajas (PNC), que anegó algunos espacios de este lugar.
Según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), las lluvias están asociadas, entre otros factores, al transporte de humedad proveniente de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) y desde la cuenca Amazónica.
De acuerdo con este organismo de pronósticos climáticos, estas condiciones están favorecidas por el tránsito de la Oscilación Madden-Julian y de ondas troposféricas ecuatoriales.

La humedad que llega desde la Amazonía actúa como una fuente constante de vapor de agua. Al combinarse con otros factores atmosféricos, facilita la formación de nubes de gran desarrollo y favorece la presencia de precipitaciones.
Estos procesos son naturales y cambian de intensidad según las condiciones del clima. Cuando coinciden varios de ellos al mismo tiempo, aumenta la probabilidad de lluvias más frecuentes o de mayor intensidad en distintas regiones del país.
Experto
Cristian Tamayo, ingeniero ambiental e investigador sobre cambio climático, señaló que estas precipitaciones no tienen una relación directa e inmediata con el fenómeno de El Niño.
Afirmó que el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (ERFEN) y el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar) confirmaron que El Niño está en una fase inicial de desarrollo.
Aclaró que, si bien se ha detectado un calentamiento anómalo en el mar de hasta 2 °C, se requiere una interacción más prolongada y acoplada entre el océano y la atmósfera para que el fenómeno golpee al país con precipitaciones.

Indicó que El Niño se consolidaría a partir del segundo semestre del año y que sus efectos e impactos reales en forma de lluvias intensas se sentirían formalmente hacia finales de 2026, entre noviembre y diciembre, hasta inicios de 2027.
“Podemos decir que, aunque el país se mantiene bajo vigilancia por la rápida transición hacia El Niño, las fuertes lluvias de esta semana corresponden a un fuerte invierno con anomalías atmosféricas temporales”.
Vías
Mario Vintimilla, subsecretario Zonal 6 del Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT), explicó que la vía Cuenca–Molleturo–El Empalme amaneció cerrada por un deslave en el kilómetro (km) 101.
Indicó que esta zona es uno de los puntos críticos que forman parte del contrato de mantenimiento de este corredor vial que firmó el MIT con la empresa RIPCONCIV Construcciones Civiles Cía.
Alrededor de las 09:00 se abrió un camino provisional y se logró dar paso a los vehículos que estaban bloqueados. Personal inició inspecciones para constatar si hay daños en la infraestructura vial.
Vintimilla comunicó, asimismo, que en la vía Cuenca–Girón–Pasaje, que es la principal ruta de conexión entre Azuay y El Oro, se reportaron al menos tres sitios afectados en los km 72, 89 y 105.
El MIT movilizó maquinaria que se unió a un equipo caminero de la Empresa Pública Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC EP) para la limpieza de la arteria vial.

Cerca de las 11:00, la vía Zhud–Cochancay–El Triunfo, en Cañar, que también conecta Azuay y Guayas y que se mantuvo cerrada por varias horas, fue habilitada parcialmente en los sectores Javín y Ocaña. (CSM)-(I)
Vivienda afectada en Pucará
Un deslave de gran magnitud registrado en el sector Tendales, en Pucará, en la vía Cuenca–Girón–Pasaje, mantiene en riesgo la vivienda de la familia Redrován Pesántez.
Ante la falta de apoyo inmediato de las autoridades, habitantes de la zona hicieron un llamado urgente a la solidaridad ciudadana para sumar esfuerzos en las labores de limpieza y mitigación del deslizamiento.
Los moradores pidieron a quienes puedan colaborar que acudan con palas y otras herramientas de trabajo para retirar el material acumulado y ayudar a proteger el hogar afectado por esta emergencia.
Camilo Ponce Enríquez
Debido a las fuertes lluvias de las últimas horas, varias calles de Camilo Ponce Enríquez, en Azuay, amanecieron inundadas. Esta zona limita con las provincias de Guayas y El Oro.

Las precipitaciones provocaron el desbordamiento del río Guanache. El agua y el lodo ingresaron a algunas viviendas, cuyas familias tuvieron que evacuar como medida de prevención.
Magali Sánchez, alcaldesa de este cantón, hizo un recorrido por algunas zonas afectadas y convocó a una reunión de urgencia al Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal.
Inundación en Pasaje
Pasaje, en El Oro, amaneció ayer con graves inundaciones por las intensas lluvias. El desbordamiento del río Buenavista afectó vías estatales y sectores urbanos bajos. Decenas de familias tuvieron que evacuar.
Servicios de emergencia confirmaron el colapso parcial de la conectividad vial y el ingreso de agua en múltiples viviendas locales. Las autoridades abrieron albergues para las familias damnificadas.
El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal se mantiene en sesión permanente para coordinar la limpieza de escombros y la entrega de asistencia humanitaria.
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