Obras públicas y políticas

Los ecuatorianos que conforman la población electoral, que a veces se equivocan en la selección de las autoridades y, que luego de un tiempo en ejercicio, sostienen: se acabó la luna de miel e inician las protestas y descontentos, en razón de que el poder desgasta. Cuán difícil resulta gobernar, dar gusto a las mayorías y poder satisfacer las necesidades de un pueblo que siempre anhela encontrar la magia del seleccionado por elecciones, como el salvador y cercano a las necesidades urgentes. Obviamente confían en que prevalecerá la honestidad, menos corrupción y distanciamiento de los conflictos que agobian a las costras más pobres de la sociedad.

Lamentablemente, hoy se habla de fanesca política, con pactos aún entre agua y aceite, contrapuestos, sin ideología política, partidos de alquiler, el bailoteo de muchos candidatos que van de un grupo a otro sin afinidad ni credo político alguno. Será que prevalecen intereses personales o de grupo, que detienen el desarrollo del país, de la sociedad y luego asoman como ganadores de la lotería….

Las urgencias, las necesidades, lo impostergable, tiene varios rostros: iniciemos con el tema seguridad, en un país que fue cooptado por fuerzas turbulentas que golpean la vida, el comercio, el normal vivir de los ecuatorianos, muy particularmente en las ciudades de la costa. Disparos, explosivos, secuestros, vacunadores, negocios cerrados, muertes, hambre y desesperación en una sociedad que comercializa narcóticos de manera interna para consumo de tantos adictos; así, el país se ha convertido en un puerto de exportación para el mundo.

El segundo tema y, por su importancia nacional, es la salud. Algunos hospitales en manos de fuerzas que roban medicinas, en un mundo de amenazas y extraños actos en donde, resulta difícil conseguir un turno y una quimera la recepción de los fármacos prescritos por los facultativos.

Un tercer tema y no menos importante es el mantenimiento de la seguridad social para los jubilados, quienes cumplieron con sus actividades y gastan sus últimos años en espera de recibir pensiones, salud y paz en el epílogo de sus vidas.

No es posible, descuidar la protección de la naturaleza, de su biodiversidad, del respeto por la agricultura, del avance de la frontera agrícola. Conservar las fuentes de agua para sus diferentes usos, pues, sin su concurso, no es posible ninguna actividad vital. (O)

Dr. Eduardo Sánchez

Dr. Eduardo Sánchez

Doctor en Química por la Universidad de Cuenca. Excatedrático de la Universidad de Cuenca. Director del Proyecto “Reproducción de orquídeas por semillas”. Conferencista y articulista internacional.