Entre partidos improvisados y el tradicional fútbol barrial de la 9 de Octubre comenzó a escribirse una historia que, 56 años después, sigue dejando huella en el deporte cuencano. El Tecni Club nació en 1970 gracias a la iniciativa de jóvenes deportistas y coadjutores salesianos. Con el tiempo, se convirtió en mucho más que un club. Hoy es un espacio de formación humana, deportiva y social para miles de jóvenes.
La institución fue impulsada por los hermanos salesianos Sandro y Valeriano Gavinelli, junto a Ezequiel Bravo Narea y un grupo de estudiantes del entonces colegio Técnico Salesiano. El objetivo era claro: ofrecer a los jóvenes un lugar seguro donde el deporte sirviera como herramienta educativa y de transformación.
“El Tecni Club nació en el barrio 9 de Octubre con juego callejero, impulsado por los salesianos para cuidar la vida de nuestros jóvenes”, recordó el padre Ángel Lazo, actual presidente de la institución deportiva.
Fundación de Tecni Club
El 15 de abril de 1970 quedó marcada como la fecha oficial de fundación del Club Social y Deportivo Tecni Club. Meses después, la entidad obtuvo su reconocimiento jurídico con el respaldo de la Federación Deportiva del Azuay y la Asociación de Fútbol del Azuay. Desde entonces comenzó a participar en competencias oficiales.
Con el paso de los años, el proyecto deportivo creció junto a la obra salesiana en Cuenca. Primero funcionó en el antiguo Técnico Salesiano, hoy Universidad Politécnica Salesiana. Actualmente desarrolla sus actividades en el Campus Yanuncay de la Unidad Educativa Salesiana.
“La intención siempre fue dar una casa para los jóvenes, un hogar donde puedan hacer realidad sus sueños”, añadió Lazo.
Aunque el fútbol fue el punto de partida, el club amplió sus disciplinas deportivas. En 1974 inició la práctica del baloncesto. Después se incorporaron deportes como tenis de mesa, atletismo, judo, taekwondo, natación, ajedrez, ciclismo, voleibol y bicicross.


En la actualidad
Actualmente, el Tecni Club cuenta con 10 disciplinas federadas y cientos de deportistas en procesos formativos y competitivos. “Nuestra formación no es solamente deportiva; buscamos formar personas, ciudadanos y líderes capaces de transformar su entorno”, explicó el sacerdote salesiano.
Esa visión mantiene viva la esencia educativa del proyecto. Dentro de la filosofía salesiana, el deporte es entendido como un espacio de encuentro y crecimiento humano.
Entre entrenamientos, partidos y competencias, una frase se mantiene viva generación tras generación: “¡Vamos Tigres!”. Lo que comenzó como una arenga motivacional se transformó en un símbolo de identidad del Tecni Club.
La institución también apuesta al alto rendimiento. El club participa en torneos de Segunda Categoría del fútbol azuayo y en competencias profesionales de baloncesto. La prioridad sigue siendo trabajar con jugadores formados en sus propios procesos.
“Queremos defender nuestra identidad. Aunque soñamos con ganar, queremos hacerlo con nuestros jóvenes”, sostuvo Lazo.
Uno de los mayores orgullos de la institución ha sido ver crecer a deportistas que llegaron al profesionalismo o asumieron cargos importantes dentro del deporte nacional e internacional. Entre ellos aparecen Pablo Arévalo, Paúl Rodas, Diego Orellana, Vinicio Durazno y Paúl Calle, actual dirigente internacional del tenis de mesa.
“La clave de estos 56 años ha sido no perder nunca la mirada en nuestros jóvenes, especialmente en los más necesitados”, enfatizó el padre Ángel Lazo. (D)
Más noticias









