La pasión por los caballos, la disciplina y años de sacrificio hoy tienen recompensa para Edwin Vizñay y Valeria Ordóñez. Ahora, la dupla ecuatoriana viajará el próximo 1 de junio rumbo a San Pablo, Brasil. Van a representar al país en el Mundial de Barriles. Esta es una de las competencias más exigentes del rodeo internacional.
Ambos llegan como los actuales números uno del ranking nacional y con la ilusión intacta de competir ante representantes de 21 países entre el 3 y el 6 de junio. La clasificación no llegó por casualidad. El camino estuvo marcado por entrenamientos intensos, viajes y campeonatos. Además, han tocado puertas hasta conseguir la oportunidad de vestir los colores del Ecuador.
“Nos hemos preparado con mucha responsabilidad y esfuerzo. Sabemos que vamos a una competencia muy dura, pero tenemos confianza en el trabajo que hemos realizado”, comentó Vizñay, quien desde niño creció rodeado de caballos gracias a la tradición familiar.
El jinete de 32 años recordó que empezó a competir desde los 14 y que en 2010 alcanzó el título nacional de rodeojunto a su hermano Edgar. Ahora, el desafío es distinto. Debe medirse ante los mejores del mundo.
Por su parte, Valeria Ordóñez explicó que la clasificación al Mundial se abrió luego de su destacada participación en Nicaragua. En ese país consiguió el título internacional en esta modalidad. Desde entonces, comenzaron los contactos y el seguimiento de organizaciones internacionales como la Asociación Mundial de Caballos de Barril, WBHA, por sus siglas en inglés y NBHA Ecuador.
“Ha sido un proceso duro. Hemos entrenado bajo lluvia, bajo sol, pero eso nos fortaleció. Aquí no solo vamos por Edwin y Valeria, vamos representando al Ecuador”, expresó la jinete de 34 años.
La modalidad de barriles consiste en recorrer tres barriles en forma de trébol en el menor tiempo posible. La precisión, velocidad y conexión con el caballo son claves. En Brasil, incluso los caballos serán sorteados por la organización. Además, los competidores apenas tendrán tres minutos antes de cada prueba para ajustarse y reconocer al animal.
“Nadie tiene ventaja. Todos compiten en igualdad de condiciones”, destacó Valeria.
La dupla ecuatoriana asegura que una de sus fortalezas es el apoyo mutuo dentro y fuera de la pista. Llevan cerca de cinco años trabajando juntos y esperan dejar en alto el nombre del país.
Además, ambos aprovecharon para agradecer el respaldo recibido en este proceso, destacando el apoyo de Stone House Eventos y Suites, Hacienda La Leyenda y Grupo Romero, auspiciantes que hicieron posible este sueño cuando parecía una meta lejana.
Con botas, sombrero y la bandera ecuatoriana ya listos en la maleta, Edwin y Valeria afinan los últimos detalles antes de emprender el viaje que podría marcar sus carreras deportivas.
“Vamos con humildad, con corazón y con fe. Queremos hacer un gran papel y dejar todo en la arena”, concluyeron. (D)
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