El Gobierno de Estados Unidos sigue poniendo trabas a las solicitudes de asilo y en esta dinámica los ecuatorianos se encuentran entre los grupos de migrantes más afectados, apenas 1 de cada 10 ciudadanos de esta nación obtiene una respuesta favorable a su pedido, el resto, deberá retornar a su país.
Debido al alto número de solicitantes de asilo, el Departamento de Estado ha tomado medidas para detener el flujo migratorio, a finales de abril del 2026 ordenó a las embajadas de Estados Unidos que nieguen la visa a quienes afirmen tener temor de retornar a su país de nacionalidad o residencia permanente, es decir, que tengan necesidad de protección internacional.
Desde organizaciones de migrantes advierten lo que la negativa de asilo podría significar para los ecuatorianos en Estados Unidos, los cuales incluso podrían retornar masivamente a su país.
Una situación que empeora
Datos oficiales de la Corte de Inmigración de Estados Unidos muestran que, en el año fiscal 2023, de 9.217 casos de ecuatorianos, solo 1.002 obtuvieron asilo. Es decir, apenas 11 de cada 100 ecuatorianos ganaron su caso.
En 2024, la situación empeoró, la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración EOIR (en sus siglas en inglés) reportó para Ecuador apenas 1.596 aprobaciones, frente a 6.415 negaciones directas.
Aunque este monto implica casi el 20 % de aprobación de las solicitudes de asilo, William Murillo, de la organización 1800 Migrante, puntualizó que se deben sumar los miles de casos abandonados, retirados o no adjudicados. “En términos prácticos, solo 7 u 8 de cada 100 ecuatorianos obtuvieron asilo”, puntualizó.
“En 2025 todavía no existe un desglose público por país comparable al de 2023 y 2024. Sin embargo, las cifras globales de EOIR muestran una tendencia clara: cada vez menos casos de asilo terminan aprobados en Estados Unidos”, puntualizó Murillo.
Ecuador, el país con más rechazo
Si se compara regionalmente, los ecuatorianos son el grupo de migrantes a los que más les niegan el asilo en Estados Unidos, en 2023 (año fiscal) le dijeron que no al 83,6 % de los pedidos provenientes de este país, es decir, apenas al 16,4 % le otorgaron la protección solicitada.
Mientras, los peruanos tuvieron un nivel de aprobación de la solicitud del 20,7 %; al 31,5 % de los colombianos les dijeron que sí; al 31,6 % de venezolanos les aprobaron las solicitudes.
Para el 2024 la situación no mejoró para los ecuatorianos, al 80 % le negaron la solicitud de asilo, frente al 64 % de colombianos a los que se les negó el beneficio; mientras que solo el 38 % de venezolanos recibieron una respuesta negativa.
Alertan sobre retorno masivo
Desde 1800 Migrante, se emitió una alerta: miles de ecuatorianos en Estados Unidos están siendo deportados y presionados a regresar o abandonar sus casos migratorios sin conocer las consecuencias legales que enfrentan, lo cual incluso pone en riesgo el ingreso de remesas en Ecuador.
En 2025 las remesas alcanzaron una cifra récord de 7.729,5 millones de dólares, la más alta desde que el Banco Central inició su registro en 1993. Este monto equivale al 5,9% del Producto Interno Bruto (PIB) proyectado para ese año, lo cual supera el ingreso petrolero.
Según cifras entregadas este 12 de mayo del 2026 por la Cancillería de Ecuador, solo en lo que va del 2026 han sido deportados desde Estados Unidos 4.048 ecuatorianos; en 2025 se expulsó a 9.534 personas.
Respuesta urgente del Gobierno
Este 13 de mayo del 2026 el presidente Daniel Noboa realizará una visita oficial a Estados Unidos y está planificado que su primer encuentro sea con James Vance, vicepresidente de este país, reunión que las organizaciones de migrantes esperaran que sirva para exponer la situación de los ecuatorianos en este país.
Para William Murillo, es importante que las embajadas y consulados ecuatorianos en Estados Unidos trabajen en programas para orientar legalmente a los ecuatorianos antes de que tomen decisiones irreversibles: faltar a una corte, abandonar un caso, usar CBP Home a ciegas o regresar sin entender las consecuencias.
Además, se necesita un plan real en Ecuador para recibir a quienes retornen, con rutas de documentación, salud mental, reinserción laboral, educación, seguridad y apoyo familiar; que no imiten el Plan Retorno, que resultó insuficiente para atender a quienes volvieron al país.







