Una institución no es un edificio ni un logo: es la gente que la habita, la sueña y la sostiene. En estos 35 años, SENDAS ha sido, ante todo, un tejido de manos y voces: el equipo técnico —en todos los niveles— que planifica, facilita, investiga, comunica, administra, rinde cuentas y vuelve a empezar; y …









