A veces ocurre que, cuando las personas, las empresas o las instituciones alcanzan cierto éxito, poco a poco dejan de escuchar. No es de un día para otro, sucede más bien de forma gradual, ya que conforme el reconocimiento aumenta, las críticas disminuyen. El éxito distorsiona, o como señala Sahil Bloom, conspira contra nosotros. Empezamos a …








