Conductores y viajeros han reportado a través de redes sociales, en las últimas semanas, varios avistamientos de osos de anteojos a lo largo de la vía Gualaceo-Plan de Milagro-Limón, que atraviesa zonas de alta biodiversidad.
Algunos conductores incluso han logrado grabar videos y tomar fotografías de estos animales cerca de esta vía, que tiene unos 60,77 kilómetros (km) y conecta las provincias de Azuay y Morona Santiago.
Por ejemplo, Juan Carlos Cañizares logró fotografiar a un ejemplar que, según un análisis de Gabriel Merino, biólogo, es un juvenil avanzado o un adulto joven que no presenta un gran volumen muscular.
“Podría tener unos cuatro o cinco años y su tamaño de rostro sugiere que se trata de un animal relativamente joven. Se observa que tiene patas largas, que son rasgos comunes en ejemplares que aún están en desarrollo…”, indicó.
Acotó: “según las imágenes, además, no se aprecia la gran joroba muscular ni la cabeza ancha que tienen los osos maduros, por lo que se ratifica que se trata de un macho entre juvenil y adulto joven…”.
Explicó además que el oso registrado tiene un pelaje negro denso, adaptado a zonas frías y húmedas de montaña. “Las manchas blancas en la cara son únicas en cada individuo…”.
Otro ejemplar
Merino también analizó videos y fotografías de otro oso captado junto a la vía Gualaceo–Plan de Milagro-Limón por Dennis Segovia. Las imágenes fueron difundidas en Facebook.
Detalló que, a diferencia del anterior, este ejemplar parece más robusto y maduro. La contextura del cuerpo, el grosor del cuello y la densidad del pelaje sugieren que podría tratarse de un adulto plenamente desarrollado.
“Presenta un pecho ancho y patas delanteras fuertes, rasgos asociados a ejemplares adultos. El pelaje se ve abundante y uniforme, señal de buena adaptación al clima frío y húmedo del páramo o bosque andino…”, acotó.
Igualmente, señaló: “las manchas faciales son más definidas y simétricas que en muchos individuos jóvenes… además, la cabeza luce más grande y redondeada, algo frecuente en machos adultos”.
Concluyó: “yo creo que, por sus características físicas, este oso de anteojos podría tener aproximadamente entre cinco y 10 años, aunque la edad exacta solo puede determinarse con estudios biológicos y análisis dentales…”.
Señaló que esta vía pasa por el Área de Conservación Municipal y Uso Sustentable Collay, además del Área de Conservación de Maylas y el Bosque Protector de la Cuenca del Río Paute.
Invasión
Karla Fajardo, ingeniera en medio ambiente, recordó que se ha documentado frecuentemente la presencia de osos andinos en los páramos de Maylas y en los bosques nublados que descienden hacia el Plan de Milagro.
Indicó que estos animales se alimentan de achupallas (bromelias terrestres), abundantes en el páramo de Maylas, además de frutos de árboles del bosque nublado.
“Son animales herbívoros, pero debido a la falta de alimento algunos han comenzado a atacar al ganado para alimentarse de su carne… Además, el ser humano invade cada vez más su hábitat, lo que los obliga a desplazarse…”, indicó.

Advirtió que es urgente ejecutar un monitoreo en esta zona para identificar a los ejemplares y definir acciones que permitan proteger a esta especie, que está en peligro de extinción.
Más noticias:










