Han recibido partos durante horas —a veces días—, han caminado largas distancias para atender emergencias y han resuelto complicaciones sin más herramientas que sus manos, su experiencia y el conocimiento heredado. En comunidades donde el acceso a la salud ha sido históricamente limitado, las parteras y sanadoras acompañan nacimientos y sostienen la vida. En el …











