Algunos gobernantes consideran que la violencia es el único medio para conseguir “libertad política” que solo con el uso de la fuerza puede acabarse con los dirigentes no deseados…Y también hay gobiernos que se valen del terror, la calumnia, la mentira, para mantener el orden y controlar a la población.
Lo cierto es que estas formas de gobernar socavan el respeto por la vida y tiene como consecuencia actos crueles y derramamiento de sangre. En muchos casos las victimas toman represalias…Esto conlleva a más represión, a su vez, provoca más represalias.
Los seres humanos llevan miles de años tratando de resolver sus problemas políticos religiosos y sociales…y de sus resultados se desprende, por extensión, que la violencia no es la solución a los “males invocados” de felicidad y libertad. En la actualidad los pueblos que viven más allá de nuestras fronteras han dejado de ser misteriosos.
El mundo se ha convertido en una aldea mundial. El internet, la televisión trae hasta nuestros hogares a personas de otros países; otros se van o vienen por cuestiones económicas o políticas. Un informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas dijo: “Es una escala sin precedentes históricos…en todo el mundo hay personas que cortan sus raíces y emigran en busca de una vida mejor”.
Las ciudades del mundo tienen muchas cosas en común: policía, hoteles, transito, bancos, contaminación…Claro que este entretejimiento de pueblos y culturas no ha logrado que los individuos se vean como hermanos. “Todo el mundo tiene presto el rumor contra el “extranjero”. Es lamentable, pruebas contundentes están a diario en los reportes periodísticos, intolerancia, xenofobia, «limpieza étnica” torturas genocidio… Solo paz y no violencia es lo que la humanidad necesita. ¡PAZ! (O)





